La bipolaridad de Cloud Computing

La bipolaridad de Cloud Computing

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Hace menos de una semana ocurrió una catástrofe en cuanto a Internet se refiere. Un apagón en uno de los servicios de Amazon, causó una avalancha que se llevó consigo a varios sitios de distintas temáticas. Un tema para reflexionar al respecto de Cloud Computing, las plataformas de computación distribuida.

El Precio de la Fama

Tal como le tocó aprender -de la manera más dura- a Spiderman, con un gran poder vienen grandes responsabilidades y Amazon aprendió algo de esto el domingo de la semana pasada cuando AWS, sus plataforma de servicios web a contrata, se cayó por más de tres horas. Esto trajo de la mano la caída de diversos sitios de Internet de alto trafico, especialmente aquellos enfocados en servicios – Web 2.0 – los cuales por su naturaleza son especialistas en hacer mucho ruido tanto en el público habitual de estas aplicaciones como en los blogs que escriben de ello.

¿Que es AWS y porque es tan importante?

AWS o Amazon Web Services es uno de los productos de Amazon, pero a diferencia de lo usual -electrónica, libros y DVDs-, este es un intangible. Son servicios destinados a los desarrolladores que transforman lo que antes eran costos fijos de un emprendimiento online, en costos variables. Seamos aún más claros: si antes querías hacer un proyecto que  involucrase computadores, lo primero en que debías de invertir, era en computadores, una inversión inicial que a menudo hacía inviables las buenas ideas de inventores sin recursos. Hoy en día basta con contratar uno de los servicios de AWS y pagas de acuerdo a lo que usas, ya sea en transferencia, proceso o almacenamiento.

La magia de AWS radica en las economías de escala y en la tecnología ocupada por ellos. Es más barato en cuanto a costos unitarios contratar un enlace de 10Mbit que uno de 1Mbit y comprar 1000 servidores que solamente uno. De la misma forma, se puede acceder a “lujos” que pequeñas compañías no pueden entregarse, como sistemas redundantes, ingenieros de soporte y un largo etcétera. Pogámoslo de una forma aun más gráfica: si en el pasado debías tener un generador diesel de electricidad en tu hogar para prender ampolletas, hoy una compañía administra la electricidad de forma remota y la entrega lista en tu casa para que pagues solo lo que utilices.

El problema de la centralización

Sin embargo el problema de Amazon Web Services es también su mayor fortaleza: es demasiado bueno y demasiado popular. Si bien luego de pasar las eras oscuras de un servicio online y comenzar a pisar arenas más firmes, siempre es más económico al menos considerar un servicio de servidor en housing o un híbrido entre un housing y AWS para las alzas de demanda, todavía es muy frecuente que servicios populares se basen en AWS para proveer su contenido.

Esto no es un problema cuando el servicio de Amazon es completamente estable, sin embargo este año ya hemos visto dos bajas de un par de horas. Una en febrero del presente año y como les comentábamos anteriormente otra hace solo algunos días, el domingo por la tarde. Esto trajo de la mano la caída de diversos sitios y servicios, y por transitividad también la caída o el cuelgue de mashups que mezclan y presentan a su propia manera el contenido de los primeros.

Antes de lanzar los dardos a Amazon debemos hacer un paréntesis. En todo lo que va del año AWS ha estado abajo apenas cuatro horas, lo que equivale a un uptime o tiempo de funcionamiento a la fecha del 99,92%, una cifra que está dentro de el estándar de todo lo que involucre Internet. Sin embargo cuando estamos ante un edificio, donde cada piso es estructural, la caída de uno de ellos equivale a un derrumbe cuyo costo tiene un efecto bola de nieve.

La solución

Internet era un planeta con islas independientes, hoy es una economía global. Si el precio de las manzanas sube en dos puntos en Tokio, esto tiene un impacto en el precio de los televisores en Bolivia. Cuando un sitio o servicio de Internet tiene un problema, esto trae una cadena de problemas de dimensiones incalculables.

Lo que tiene como fin descentralizar a las compañías de Internet, mediante la tercerización de servicios, tales como el procesamiento u alojamiento de datos, puede traer otro tipo de centralización a la hora de mirarlo desde una perspectiva más lejana.

La solución radica en una mayor competencia en este tipo de servicio. Esta bien, Amazon es un gigante y es quien ha hecho popular el sistema de externalización de servicios web, sin embargo también es necesario que existan otro proveedores de la misma envergadura para que se regule los factores y que permita más opciones entre los clientes y no necesariamente suplementarios. Tarea para Google, Microsoft, Yahoo y el resto de los secuaces, que teniendo la popularidad, conocimiento, infraestructura, y en fin, todo lo que se necesita, no ofrecen un servicio que sea comparable 1:1 con AWS.