India se queja de ciberataques chinos

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No los dejan tranquilos

En las últimas dos décadas, tanto China como India se han convertido en enormes centrales de subcontratación para la producción de empresas occidentales que ven en estos dos gigantes asiáticos núcleos que reunen las dos características predilectas para externalizar su producción: son muy baratos y tienen la capacidad técnica necesaria para ofrecer productos y servicios de buena calidad.

Al mismo tiempo, ambos países no sólo compiten por ganarse los contratos de producción, desarrollo y servicios para la clientela occidental, sino que se muestran los dientes por temas más relacionados a la hegemonía geopolítica del continente asiático, debido a que tienen posturas rivales por ejemplo en temas como la independencia del Tibet que India apoya y China, por razones obvias, no.

Pues bien, durante el último año y medio India se ha estado quejando repetidamente de ciberataques chinos, que por sus características no provienen de hackers amateurs realizando ataques ocasionales, sino que parecen responder a un esfuerzo organizado y metódico por parte del gobierno chino, destinado a mapear y escanear vulnerabilidades en redes gubernamentales y privadas, dentro de cuyos fines se encuentra -sin limitarse a- el control de máquinas infectadas con bots, keyloggers y backdoors, más la deshabilitación total o parcial de los sistemas informáticos indios en caso de una guerra.

Los expertos en India han levantado esta problemática diciendo que hasta ahora no se ha atacado el problema en forma seria, sino que un puñado de funcionarios estatales, no lo suficientemente experimentados ni 100% dedicados a esta tarea lidia día a día tapando hoyos de seguridad y rechazando los ataques. Lo que estos expertos sugieren no es sólo que se destine personal específico a la defensa, sino que es hora de formar una fuerza de contraataque: con lo poco que han investigado sobre la seguridad de las redes gubernamentales chinas, piensan que están muy mal parados para resistir un ataque en contra, y que esta será la única manera efectiva de desmotivar lo que hasta ahora ha sido su actitud.

Asi que ya lo saben, puede que nos encaminemos hacia la primera ciberguerra declarada, y a diferencia del panorama que nos han pintado en las películas del género, no ocurrirá entre potencias como Estados Unidos y Rusia, sino entre los dos gigantes de la subcontratación asiática.

Fuente: DailyTech