La tecnología al servicio de la ecología

La tecnología al servicio de la ecología

por

El carbón  es la más abundante y más barata manera de generar energía. Lo malo, es que está matando al planeta. Lo bueno, es que hay iniciativas para combatir el problema. En la siguiente noticia, el enfoque Google y el enfoque chino al problema. 

A salvar el planeta

El planeta se muere,  y parafraseando a Fight Club, no es en el sentido Silvia Plath del término. Es cierto que desde que los planetas nacen empiezan a morirse, pero el nuestro se está muriendo bastante rápido y parece que es por nuestra culpa. En mí no es raro, porque siempre me echan la culpa de todo, pero para usted, querido lector, sentir culpa puede ser inusual y es mejor que les cuente que hay gente que trabaja para librarnos de ese pecado involuntario.

Veamos. En este momento, la mayor parte de la energía generada en el planeta depende de los combustibles fósiles. De entre éstos, el más usado y más abundante en la industria de la generación termoeléctrica es el carbón, y sus emisiones de CO2 son aparentemente culpables del cambio climático.

Del párrafo anterior ustedes  comprenderán que el carbón, por  sus emisiones contaminantes, será el malo de esta noticia. Era el malo cuando Baldomero Lillo escribía sus cuentos sobre las minas del  sur chileno, en donde niños de 7 años acarreaban  sacos de 30 kilos y ancianos morían de silicosis en los pasillos sumergidos varios kilómetros bajo el lecho oceánico. Era el malo cuando murieron 123 trabajadores chinos en una precaria mina en Guandong. Es el malo cuando el pan se nos queda mucho tiempo en la tostadora y en esta noticia, seguirá siendo el malo.

 Ahora bien, si el carbón es tan malo ¿Por qué se usa? la respuesta, querido lector, es que es barato, es fácil de extraer -claro, si no lo hace uno sino muchos mineros condenados a esa labor terrible- es abundante y ofrece un poder calorífico superior a otras fuentes alternativas. Dicho de otra manera, cuando una empresa se plantea cómo producir energía, la mejor relación costo beneficio la da el carbón, a menos claro que tengas una cordillera con un gran río, una buena pendiente y los escrúpulos como para ahogar cientos de miles de animales inundándoles el valle para hacer una central hidroeléctrica, pero eso es otro tema.

 

¿Qué piensa hacer Google al respecto? 

 Google puede hacer muchas cosas. Puede buscar en sí mismo una fuente de energía alternativa y encontrará muchos resultados coherentes, mezclados con páginas de spam que a su vez ofrecen buscar en Google (lo sé, no tiene sentido), sitios que hacen como que venden cosas que en realidad se venden en DeRemate, sitios que ofrecen trabajos pre-escritos para el colegio, y si tenemos suerte, con este mismo artículo. Pero eso no resolverá el problema, como tampoco se puede resolver por gmail, adsense o youtube. No, google tiene que intentar algo nuevo para jugar a ser el Capitán Planeta.

 Sin embargo, Google tiene una fasceta benéfica llamada Google.org. Algún mal pensado dirá que primero se ocuparon de registrar todos los TLD y luego pensaron en darle sentido a cada uno, pero el punto es que el Doctor  Larry Brilliant, líder de Google.org, anunció en Noviembre que Google va a empezar a gastar una suma respetable en su programa RE<C, algo así como la fórmula de Einstein pero significando “La energía renovable es superior a la generada por carbón “.  La idea, a grandes rasgos, es invertir mucho, mucho dinero, en desarrollar fuentes de energía alternativa que sean baratas. Ese es el problema: las actuales tecnologías son caras y poco eficientes.

 El desafío es tan osado como para decir que para el 2008, la empresa  como un todo quiere ser totalmente independiente del carbón. Desde ya, Google mantiene sus oficinas en California mediante un gigantesco arreglo de celdas solares llamado Googleplex . Pero van más allá. Su idea, si es que tiene algún sentido, es lograr que mediante fuerte inversión, la energía solar se perfeccione hasta ser rentable.

Esto es como el teorema Gary Becker. El comportamiento humano, y por herencia el de las corporaciones, se rige por el trade/off de costo y beneficio. La idea de Google no es que todas las empresas se resignen a pagar más por lo que hoy obtienen barato gracias al carbón, sino a lograr que la energía solar sea más barata: es la única manera en que se puede conseguir que las grandes corporaciones adhieran a la idea.

¿Qué motivación tiene Google para gastar su plata en esta clase de iniciativas? Por ahí alguno podrá pensar que mejorar la imagen corporativa mediante actos de karma positivo es una inversión rentable… pero yo más bien creo que, ya que Google quiere dominar el mundo de aquí a 5 años, intenta que su próxima adquisición no se desvalorice en el transcurso de la operación.

 

 El enfoque chino al problema

Para entender el enfoque chino al problema, habría que presentarlo como lo que en realidad es: el enfoque de USA respecto de lo que ellos perciben como el problema chino ahora que China es el país que más contamina… curiosamente cuando USA ostentó ese título durante décadas el problema no existía y hasta el día de hoy creen que el protocolo de Kioto es una carta que Tom Cruise firmó cuando encabezó la independencia de Japón… o algo así.

 Pero bueno, de vuelta al problema, el enfoque chino al tema de la contaminación por las emisiones de carbón va por una vertiente opuesta a la de Google. Ellos saben que no pueden darse el lujo de desechar el carbón como fuente energética, sobretodo porque dejarían sin trabajo a los cientos de miles de mineros que sin su sueldo de 40 dólares al mes caerían en la pobreza (ironía 200%).

 El punto es, que mientras Google piensa en cómo desarrollar fuentes alternativas de energía -algo que puedes hacer en paralelo con el funcionamiento normal de las plantas de USA- en China han optado por buscar tecnologías para mejorar sus plantas actuales, algo que difícilmente cambiará en forma radical su nivel de emisiones pero les permite mejorar sobre la marcha y no requiere poco menos que demoler las plantas actuales.

Desde hace varios meses, China ha estado trabajando en mejorar  su nivel de emisiones. A lo mejor lo hace para respetar al planeta. A lo mejor, para que sus trabajadores de USD 40 al mes no se le mueran tan rápido. Da igual, para lo que importa, el actual primer contaminador del mundo está preocupándose de hacer las cosas mejor.

China lleva meses experimentando con una tecnología llamada TIPS, en donde la T significa Thermodinamics y el resto, ni idea. Lo importante es que la política China conocida como “Zero Air Emission” considera que los gases expelidos al medio ambiente son valiosos, que el CO2 y agua de las refinerías, puede recapturarse para hacer algo útil con ellos en vez de arrojarlos al medio ambiente. La inversión involucrada es una cifra que te permitiía comprar muchos portaaviones y muchos F-18, pero mientras ese dinero va a los fines más exóticos en otros países, en China se está gastanto justamente en capturar las emisiones de gases cont
aminantes y eliminarlas o aprovecharlas. 

Adicionalmente, se sabe que desde el 2005 China ha estado trabajando en plantas de conversión de Carbón a un “diesel artificial” que en realidad se llama DME por Dimetil Eter. Este producto lo mencionamos a sabiendas de que su  verdadero objetivo no es tanto la reducción de emisiones derivadas del carbón, sino más bien el desarrollo de un combustible líquido alternativo para los motores de combustión en vehículos y otra maquinaria. China depende fuertemente del petróleo extranjero y eso claramente no les gusta. 

Lo importante es, estamos lejos, muy lejos de descubrir todas las maneras de utilizar el carbón. Hasta hoy, así como desde hace siglos, nos hemos regodeado tomándolo como un regalo de la tierra y luego quemándolo a lo bruto, sin pensar que con la tecnología suficiente podríamos extraer de él mayor energía, mayor riqueza y menor o ninguna contaminación.

Doy en pensar que así como hace algunos miles de años un grupo de cavernarios cazaba un mamut, hacían un tremendo asado y perdían el 90% del animal, hoy ese mamut hubiera sido aprovechado casi al 100%, haciendo harina de sus huesos, cecinas de sus entrañas, diversos cortes de su carne los cuales serían congelados para comerlos en los días venideros. El ejemplo se entiende:  es posible aprovechar de mejor manera lo que tenemos, pero mientras para el mamut es muy tarde, carbón todavia queda mucho y aún estamos a tiempo de usarlo bien antes de que se acabe, o antes de que se nos acabe el planeta.

 

Fuentes:GoogleArs Technica, PCMagazine , Washington Post , Newsweek , Equitygroups 

 

Comente este artículo