Una batería que dura 30 años

Una batería que dura 30 años

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En un futuro no muy lejano, nuestros notebooks podrían tener baterías que permitieran 30 años de funcionamiento ininterrumpido y sin recarga, gracias a una investigación financiada por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, que desde los tiempos de Maverick no había vuelto a lucirse en plena magnitud.

El sistema usa las así llamadas celdas betavoltaicas, construídas de semiconductores y alimentadas por radioisótopos. Como algunos deben saber, los materiales radioactivos van decayendo con el tiempo, y en ese lento proceso de volverse inerte el material va emitiendo partículas beta que a su vez activan los semiconductores, generando electricidad de una manera comparable a lo que ocurre cuando los fotones hacen trabajar los paneles fotovoltaicos.

Ahora bien, aunque a muchos la idea les parecerá peligrosa por andar con un elemento radioactivo en la mochila, debo aclararles que estas baterías no usan energía nuclear, en absoluto. De hecho puse la foto sólo porque me gustó y, bueno, para asustar un poco a los lectores, para qué lo voy a negar.

Lo importante es que la batería no genera energía a partir de reacciones de fisión o fusión. De hecho ni siquiera hay reacciones químicas y no hay producción de desechos radioactivos ni peligrosos para el medio ambiente. Se trata simplemente de hacer impactar electrones descarriados contra una interfaz que yace entre dos capas de un material. Estos electrones, llamados betaelectrones, se generan cuando un protón decae y se convierte en un neutrón, que en el zoológico de la teoría atómica, son como mansas ovejas.

Las baterías betavoltaicas podrían salir al mercado en unos 3 años.

Fuente: NextEnergyNews