mAnálisis: Packard Bell EasyNote XS

mAnálisis: Packard Bell EasyNote XS

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Para muchos, Packard Bell y sus exóticos tonos púrpura son una empresa de la que uno se tiene que alejar al momento de escoger un portátil, pero sólo una revisión profunda del cuerpo del equipo nos dará una idea objetiva de la calidad de este subnotebook.

Nota: este artículo es el reprint de un material originalmente publicado en TecnoSquad

El nicho de notebooks asequibles ultrapequeños sólo lleva algunos meses de existencia, y hasta ahora ninguno de los grandes del mundo de la computación sabe hacia dónde remar con sus productos, con lo que tenemos algunos con procesadores AMD Geode y pantallas táctiles, otros con procesadores Intel Celeron M ya casi obsoletos y algunas otras soluciones igualmente desconocidas, incluso para quienes se sienten cómodos en el mercado de notebook de tamaños más “normales”.

El equipo que tenemos entre manos es uno de estos casos especiales, bautizado como EasyNote XS (con los códigos particulares F11 y F1110) y basado en la plataforma NanoBook de VIA, que incluye un procesador, chipset y tarjeta gráfica de esta compañía, y cuyos chips de ultra-bajo consumo le calzan como anillo al dedo a esta nueva generación de dispositivos, por lo menos hasta que Intel haga su jugada con sus procesadores Atom.

En particular, el subnotebook al que nos enfrentamos está fabricado por una empresa generalmente considerada de segunda línea (Packard Bell) sobre una plataforma de la que poco y nada sabemos, con lo que tenemos muchas dudas que abordar en este review.


Primera mirada

Para muchos, Packard Bell y sus exóticos tonos púrpura son una empresa de la que uno se tiene que alejar al momento de escoger un portátil, pero sólo una revisión profunda del cuerpo del equipo nos dará una idea objetiva de la calidad de este subnotebook.

Antes de empezar, debemos recordar el hecho de que el XS está basado en la plataforma Nanobook de VIA, por lo que las características que veremos ahora serán muy similares a las de otros equipos (Como el Everex CloudBook), pero nos queda por ver la influencia que tiene el ensamblador sobre el resultado final.

El EasyNote XS viene embalado en una caja bastante pequeña, en la que se da particular atención a los 950 gramos de peso del notebook además de mencionar algunas de sus características técnicas y los accesorios que vienen incluidos con el equipo, que pasamos a revisar.

Un bolso a medida con cierre magnético para acarrear el XS, algo muy agradecido pues las dimensiones del notebook no son estándar y encontrar alguna funda acorde resulta muy difícil. El material es bastante suave, y el portátil entra perfectamente dentro.

Manual (en inglés) y CD con los drivers del XS para Windows XP. Esto es un poco irónico pues el subnotebook no incluye una unidad óptica, pero probablemente el disco fue agregado por la tienda donde fue comprado.

Cargador de dimensiones bastante pequeñas y que por suerte no requiere de un ventilador interno para controlar su temperatura, que nunca llega a ser incómoda. Para los que les interese conocer a fondo sus gadgets les contamos que el adaptador es de 65 Watts y que funciona en un rango completo de voltajes (110 – 240 V)

Batería de 2200 mAh (31680 mWh), que según Packard Bell nos otorgará unas tres horas de autonomía.

Una vez desenvuelto y equipado con su batería, el EasyNote XS nos da finalmente la cara, con un acabado en negro opaco y un cuerpo sólido, pero quizás demasiado sobrio y con una sensación perenne de estar “sucio”. Lo que más llama la atención del conjunto es la posición de los parlantes, que resulta muy inteligente y que ayuda a darle un toque moderno al conjunto.

En un acercamiento al logotipo de la empresa nos damos cuenta de que no sólo es antiestético, sino que también venía ligeramente rayado de fábrica, quizás PB debiera adoptar una terminación un poco más elegante (como los logos de Acer o Lenovo) y de mejor calidad.

En la parte baja del XS sólo vemos los típicos datos de todo portátil, nuestra licencia de Windows HP Home Edition (borrada por motivos evidentes), la batería y una ventanilla para permitir el flujo de aire que refrigera las partes internas del equipo.

En el lado derecho del XS vemos el típico par de puertos de audio, dos puertos USB 2.0, una rejilla de ventilación, un puerto de red y el punto donde el portátil se conecta con su cargador.

El lado izquierdo alberga una salida de video digital DVI y un lector de tarjetas SD/MMC

Finalmente tenemos el lado delantero, equipado solamente con las entradas del micrófono incorporado del XS. Nada de LEDs, ni parlantes, ni indicadores, ni nada, cuando está cerrado, no hay forma de saber visualmente si el XS está prendido o no. La parte frontal también nos presenta una nueva grilla de ventilación del equipo, tema que discutiremos un poco más adelante.

Una vez abierto el notebook nos vemos saturados de información visual. Por una parte tenemos un llamativo espacio vacío debajo de la pantalla nacido de la necesidad de ubicar la voluminosa batería en alguna parte. Aunque para muchos este “detalle” resulte molesto, tengo que avocar a favor de la solución luego de algunas horas de uso, pues las “patitas” plásticas levantan la pantalla hasta una altura lo suficientemente cómoda como para trabajar. Los otros detalles que llaman la atención de esta primera impresión son el tamaño diminuto del XS (con un teclado igualmente diminuto) y su aparente carencia de touchpad, que pasamos a abordar.

El teclado del XS es extremadamente pequeño, pero se puede trabajar en él por periodos cortos de tiempo y para cosas triviales como el envío de correos electrónicos, navegación por Internet, chat, etcétera, pero escribir documentos largos y precisos en un editor de textos ya empieza a resultar molesto, y si esto es cierto para una persona con los dedos delgados, pasará a ser una tortura para los de extremidades más “rellenas”.

¿Qué tan pequeño es el teclado
del XS? Podemos usar como referencia una moneda de 10 pesos chilenos para darnos una idea de las dimensiones de cada tecla.

Antes de salir de este punto, debiéramos mencionar algunos datos interesantes del teclado del XS. Primero, tiene una disposición de teclas compatible con el castellano, por lo que no tendremos que jugar a las escondidas al buscar un tilde o una “eñe” al momento de tipear, lo que siempre es agradecido, pero en la otra mano tenemos una sensación de debilidad al apretar cada tecla, lo que nos quita un poco de confianza. Además, el teclado no cuenta con la fundamental tecla Shift derecha, lo que aumenta un poco la curva de aprendizaje del XS. Para terminar, y como ocurre en muchos notebooks convencionales, muchas teclas han sido eliminadas por el limitado espacio, y sólo podremos acceder a ellas con combinaciones de la tecla Function, pero Packard Bell escogió bien que teclas omitir, y además las asignó a combinaciones lógicas.

El touchpad del XS es uno de sus puntos más controversiales, pues se trata de un minúsculo cuadrado ubicado en la esquina superior derecha del teclado. Esta posición nos obliga a manejarlo con la punta del dedo índice y además con dificultad por su reducido tamaño. La mayoría de nosotros simplemente optaría por usar un mouse externo, pero el problema es un asunto de enfoque, el EasyNote XS está pensado como un ultraportátil, que se pueda ocupar en un aeropuerto, un avión, u otros ambientes restringidos de espacio, por lo que el uso de un periférico externo muchas veces está fuera de discusión.

De más está decir que el “touchpad” efectivamente funciona, pero que su uso práctico es muy limitado y molesto.

Los botones izquierdo y derecho del XS están en la esquina opuesta al touchpad, y están pensados para ser usados con los dedos índice y medio de la mano izquierda. Por lo menos son sólidos y su tamaño es adecuado para su limitada tarea.

En medio del teclado nos encontramos con los LED de actividad del XS y con su botón de encendido, además de un botón dedicado para prender y apagar la tarjeta WiFi del XS instantáneamente para ahorrar energía cuando no sea necesaria.

Cuando está en uso, los indicadores del portátil se iluminan con una suave luz naranja muy atrayente.

La última escala que haremos en nuestro tour por el XS es en su webcam incorporada. Si sabemos algo de la idea de Nanobook recordaremos que VIA dispuso un puerto USB directamente al lado de la pantalla para que cada fabricante pusiera lo que deseara en él, así que Packard Bell optó por la opción segura y colocó una webcam en el espacio disponible, mientras tanto muchos nos preguntamos por qué VIA no optó simplemente por colocar una pantalla más grande en vez de malgastar el espacio. Nótese también el logotipo de compatibilidad con Windows XP, que rompe totalmente con el estilo del XS, un detalle de márketing realmente innecesario.

Apartado técnico

A estas alturas del review normalmente saltaríamos a las pruebas de uso, pero antes que eso me gustaría repasar los datos técnicos más importantes del Easynote XS, y que nos ayudarán a ponernos en contexto.

Moviendo las cuerdas del XS vemos un procesador VIA C7-M de un sólo núcleo corriendo a una frecuencia máxima de 1200 MHz, los más entendidos verán detalles más profundos del resto de la información técnica, pero lo que nos interesa a nosotros es recordar que no podemos comparar directamente esta frecuencia con la de otros procesadores de Intel o AMD, por lo que sólo es referencial.

En lo que respecta a memoria RAM, el laptop cuenta con sólo un puerto para módulos DDR2 y viene instalado con 512 MB corriendo a 266 MHz (equivalente a DDR2-533), lo que resulta algo básico para las necesidades de Windows XP, pero que probará ser suficiente para tareas de ofimática e Internet, los que es el objetivo del XS, pues después de todo difícilmente correremos Photoshop o algo similar con un procesador tan débil y una pantalla tan pequeña.

El almacenamiento permanente está a cargo de un disco duro Seagate Lyrion (ST730212DE) con una capacidad de 30 GB y en un formato de 1,8″. Los 30 GB son muy tentadores en comparación con la competencia, y nos da bastante margen para alejarnos de la sensación de que estamos siempre a punto de llenar el disco, además de posibilitar una instalación completa de Windows XP y programas asociados, y dejarnos con mucho espacio libre para nuestras necesidades. Sin embargo, y haciendo honor a la idea de que estos subnotebooks están hechos de partes recicladas, el Lyrion está pensado para ser equipado en reproductores de medios, y no en computadores, por lo que su desempeño es muy malo:

Sus pruebas de velocidad lo sitúan con una transferencia promedio de 19,5 MB/s, un número muy magro comparado con los 60 MB/s que alcanzan los discos modernos convencionales. Como veremos en las pruebas reales, el disco resultó ser el talón de Aquiles del XS, ralentizando todas sus operaciones y trabajando incesantemente incluso en condiciones de baja demanda.

La pantalla del EasyNote es de 7 pulgadas y tiene una resolución nativa de 800×480, y tiene dos características bastante interesantes. La primera es que está retroiluminada por LED (por sobre los más convencionales cátodos fríos), esto significa que el XS tiene una reproducción de colores magnífica para ser un dispositivo móvil, y que además la pantalla consume menos que sus contrapartes tradicionales. La otra sorpresa que nos tenía guardado el XS era una modalidad especial de su controladora de video, que permite forzar un aumento de resolución a 1024×600 (o 1024×768 si estamos dispuestos a romper la relación de aspecto) a costa de la nitidez del texto y los gráficos, pero aún en este modo la pantalla era legible con un pequeño esfuerzo, y la resolución extra se agradece enormemente en casos particulares. Al contrario de lo que ocurre con el Eee PC, esta capacidad viene incluida por defecto en la instalación, y sólo son necesarios un par de clicks (tres, para ser exacto) para activarla.

Controlando el monitor tenemos un chipset CX700M (también de VIA) equipado con una tarjeta gráfica integrada VIA/S3G UniChrome Pro II de 64 MB (compartidos con la RAM principal). En otras palabras, nos podemos ir olvidando de correr juegos, y además dudo que sea capaz de correr la interfaz Aero de Windows Vista, si es que a alguien se le ocurre tal método de tortura para este pobre portátil.

Terminando con los datos técnicos tenemos una chip WiFi 802.11g cortesía de Realtek, que no nos dará
el mejor de los alcances, pero que basta para el uso diario.

Pruebas reales

Medir un subnotebook a punta de pruebas sintéticas no es una buena idea, primero, porque no refleja lo más importante, la experiencia de uso, y segundo, porque el XS se rehúso tercamente a terminar de correr cualquier prueba que nos permitiera compararlo directamente con alguna otra oferta de AMD o Intel, esto último seguramente se debe a la exótica configuración que tiene el equipo, pues, y como hemos repetido numerosas veces, cada fabricante de subnotebooks actual apunta donde quiere con productos hechos con partes de los más interesantes orígenes.

Pero bueno, volvamos a nuestro tema, el Packard Bell XS utilizado para este review viene cómodamente incluido con una licencia de Windows XP Home Edition además de venir preinstalado con el SO, por lo que al prenderlo por primera vez sólo tendremos que configurar nuestras cuentas de usuario y otros detalles personales antes de que nos reciba calurosamente la interfaz de Windows XP con todos los controladores instalados y listo para funcionar (por lo menos de forma básica), y sin ningún rastro de programas adicionales molestos a la vista.

Esto es bastante bueno, pues instalar un SO en el XS es difícil por su carencia de una unidad óptica, ante lo cual tendríamos que conseguirnos una externa de tipo USB (el BIOS incluido no permitía el booteo desde un flash drive). Lo malo de esta solución es que el disco venía particionado en formato FAT32, un estándar viejo e inútil contra la hegemonía de NTFS en Windows, y aún no me explico el motivo de esta decisión. De ahí en adelante, los siguientes inicios de Windows XP son bastante rápidos, pero los más impacientes podrían preferir dejar el equipo en suspensión en vez de apagarlo por completo cuando éste no está en uso

Instalación de programas

Con su conectividad WiFi y “amplio” disco duro, el XS no tiene problemas para conectarse a Internet y descargar e instalar programas ligeros de uso común, pero las suites más complejas (i.e.: Microsoft Office) probarán ser un problema ante la carencia de unidad óptica. El proceso para instalar estas aplicaciones es un poco más engorroso para los que tienen poca experiencia y raya ligeramente en lo ilegal, pues tendremos que hacer una imagen del disco, traspasarla al XS por red o usando un flash drive y emularla para instalar el programa en cuestión, lo que no es precisamente cómodo.

Trabajo en ofimática

Usando la resolución nativa y distribuyendo nuestras ventanas con cuidado, no es difícil empezar a trabajar en un editor de textos, donde tendremos un rango de visión cómodo y no nos veremos obligados a desplazarnos constantemente dentro del programa para no perdernos. El problema está del otro lado de la pantalla, pues como discutimos en su momento, el teclado del XS es minúsculo, y requiere de concentración constante para apretar la tecla adecuada sin pasar a llevar a sus vecinas. Practicar mecanografía al tacto tampoco es muy fácil por culpa de esta distribución, especialmente por la desaparición del Shift-derecho. Un último problema al tipear en el XS es la posición de su centro de masa, que lo tiende a inclinar “hacia atrás” cuando lo tenemos en el regazo, haciendo de toda la escena algo molesto. Sobre una mesa o superficie sólida este problema desaparece un poco. Aprender combinaciones de teclas para ejecutar ciertas funciones se vuelve una prioridad para no tener que usar el touchpad esotérico del que hablamos antes.

De cualquier forma, lo estrecho y frágil del teclado descartan al XS como una buena alternativa para escribir textos largos y precisos.

Los usuarios de planillas de datos (e.g.: Microsoft Excel) tendrán un poco más de facilidad de uso, pues el XS permite ver un número razonable de celdas al mismo tiempo, pero nuevamente las teclas pequeñas dificultarán la entrada rápida de números, ya sea los de la fila superior del teclado o aquellos accesados vía combinaciones de la tecla Function.

Internet

El comprador del XS probablemente está buscando un equipo para navegar cómodamente por Internet, revisar correos, chatear, etcétera, y en este apartado el subnotebook no tiene mayores problemas. Equipado con la última versión de Firefox el XS navega sin inconvenientes por múltiples viñetas y su reproducción de páginas es perfecta (claro, a final de cuentas es un PC), pero la limitada resolución horizontal nos obligará a desplazarnos en este eje en ciertos sitios, lo que resulta molesto. Para evitar esto se puede optar por lo que se discutió más arriba: aumentar la resolución a 1024×600 y disfrutar cómodamente del espacio extra, pero la legibilidad del texto sufrirá.

Otro punto en contra del XS es su limitada potencia, que será puesta a prueba por contenido Java y Flash mal diseñados. En algunos casos particulares el sistema puede llegar a perder estabilidad por la exigencia, y podríamos vernos obligados a instalar ciertas extensiones como FlashBlock y NoScript para garantizar una navegación más fluida. Un último punto de interés es la reproducción de video flash de servicios como YouTube, tarea con la que el XS no tiene ningún problema mientras no tengamos otros programas exigentes corriendo en paralelo.

Contenido multimedia

Muchos podrían sentirse tentados de utilizar el XS como reproductor de medios mientras trabajan, y si uno opta por programas ligeros y eficientes, el notebook no tiene problemas para reproducir audio en MP3 de alto bitrate (192 Kbps) o incluso video en códecs relativamente comunes como Xvid y resoluciones en torno a 640×480, todo con una pérdida mínima de cuadros (1% según nuestras mediciones). En cualquiera de estos casos el procesador del XS es exigido hasta un 60 – 80% de su capacidad, lo que nos da un pequeño margen para trabajar, pero aún así esta clase de números es muy alta como para ser una alternativa conveniente.

Sin importar el contenido que se escuche, se recomienda el uso de audífonos, pues los parlantes del XS tienen la típica calidad de “lata de aluminio” además de saturarse rápidamente al aumentar el volumen.

Autonomía

Utilizando un brillo de la pantalla relativamente bajo y haciendo tareas de Internet y ofimática comunes (navegar, escribir, ver un video de YouTube, etcétera), la autonomía del XS se empinó hasta las 2 horas 30 minutos, algo menos que la especificación de 3 horas que nos da Packard Bell, y que aunque es más que razonable podría probar ser insuficiente para el público objetivo de este portátil, que exige movilidad máxima.

Comportamiento del hardware

El XS busca ser una plataforma altamente eficiente y de baja disipación de calor, pero de limitada potencia. Este enfoque significa que el notebook trabaja exigiendo toda la potencia de su procesador la mayoría del tiempo, y en consecuencia tendremos que lidiar con el pequeño ruido de un ventilador dentro del notebook, pero que nunca llega a ser incómodo.

La debilidad del portátil resulta ser su disco duro, pues muchas de las operaciones que involucran su uso son inusualmente lentas, y afectan la fluidez de uso de todo el conjunto. A primera vista una espera de uno o dos segundos al abrir una carpeta grande no parece ser tan terrible, pero trabajar así por largos periodos es una prueba de paciencia.

Finalmente, en lo que respecta a temperaturas, el C7-M del XS ronda los 55ºC en carga máxima, mientras que el disco está más cerca de los 45ºC (las medidas sólo son referenciales y dependen de la temperatura ambiente), mientras que el teclado nunca llegó a ser incómodo por la temperatura, pero estaba definitivamente tibio después de un tiempo de uso.

Palabras al cierre

A lo largo del artículo tratamos de capturar un poco de la esencia que tienen los subnotebooks económicos actuales y el futuro que tendrán durante el año, y el XS es un ejemplo excepcional de todo lo que hemos aprendido en los pasados meses. Se trata de un portátil valiente, basado en una plataforma desconocida, pero competente, y que logra su objetivo de darnos un computador ultraportátil a un costo razonable. Sin embargo, muchas de sus características están inmaduras, el procesador podría ser más robusto, el disco más veloz, la pantalla un poco más grande, la autonomía algo mejor, etcétera, y estos son justamente los objetivos que tiene la industria durante este año, con Intel acercándose con su Atom, las unidades SSD cada vez más baratas y veloces y las pantallas LCD mejorando paso a paso. El EasyNote XS nos da un vistazo a las cosas que veremos en un emocionante futuro cercano, un poco más sólido, consolidado y potente.

Lo bueno

  • Computador extremadamente pequeño y ligero
  • Construcción sólida (exceptuando el teclado)
  • Viene con bolso incluido
  • Viene con una licencia original de Windows XP
  • Excelente pantalla (exceptuando tamaño y resolución)
  • Cumple con las promesas de computación básica (si uno lo trata con cuidado)
  • Disco duro generoso en comparación con su competencia directa

Lo malo

  • Ligeramente más caro que el Eee
  • Teclado estrecho, frágil e incómodo
  • Touchpad que tienta la desesperación
  • Autonomía mediocre (considerando su público objetivo)
  • Plataforma errática en pruebas exigentes
  • Pantalla pequeña y de baja resolución nativa
  • Algunas terminaciones de mala calidad

Lo feo

  • Hay que manejarlo con mucho cuidado y paciencia por culpa del disco duro mediocre
  • Los sueños de ofimática real y portátil tendrán que esperar un poco