Review CoolIT Freezone

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Después de años fabricando soluciones de refrigeración high tech para terceros, CoolIT se metió al mercado y lo hizo a lo grande, con un sistema que combina aire, agua y peltiers.

CHW, por supuesto, lo puso a prueba para ver qué tal resultaba el invento.

La situación era así. Primero, un mensajero de UPS en mi oficina que me hace firmar un papel y sale corriendo despavorido. Después, yo mismo abro el envoltorio y salgo corriendo despavorido, claro que tuve la inteligencia de correr en círculos para no alejarme mucho del misterioso artefacto.

De buenas a primeras, teníamos un juguete tan peligroso en nuestras manos que a su lado el reactor de Chernobyl era más inofensivo que un Yogur de tolueno… o sea seguía siendo peligroso pero un poco menos.

La cosa es que, por lo que logré entender, el misterioso artefacto era algo así como un alambique mezclado con la máquina del tiempo, pero luego me dí cuenta de que había abierto el manual al revés y por eso no entendía nada. En segunda instancia ví que CoolIT había confiado en nosotros -ah, ingenuos- para probar su más reciente sistema de refrigeración, el Freezone, que combina células termoeléctricas (a.k.a. peltiers) con un ciclo de refrigeración líquida y, como para que no se note pobreza, también un disipador enfriado por aire.

Lo que siguió lo recuerdo como en un trance. Tbon intentando que no lo encerráramos en la torre y nosotros empujándolo (junto con el freezone) para finalmente cerrar la pesada puerta de acero. En el peor de los casos -pensamos- una eventual explosión enviará a Tbon al futuro en donde por lo menos lo está esperando el Plátano.

Menos cháchara y más acción, los invito a leer el nuevo review:

CoolIT Freezone: Watercooling +Peltier = Poder

Por supuesto, si quedas con ganas de más puedes leer nuestros otros reviews.

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