Lanzamiento AMD 65nm

Lanzamiento AMD 65nm

por

Como dijo Neil Armstrong “Es un pequeño paso para el hombre…” ¿Cuán pequeño? Bueno, más o menos de unos 65nm.

AMD presenta hoy 5 de Diciembre su nueva generación, de núcleo Brisbane, fabricada en 65nm, y de sus características te contamos primero en CHW.

Hacer por hacer

Es necesario empezar este artículo explicando que la miniaturización en los procesos de manufactura no es un fin en sí. En algunos casos, de hecho, ni siquiera es un medio para alcanzar un estado mejor. A veces ocurre que un cambio en el proceso de manufactura ocurre más como un paso dado por inercia.

De lo anterior, el ejemplo más tristemente célebre fué el CPU Prescott de Intel, que fabricado en 90nm demostró ser más calentón y menos rendidor que su antecesor de 130nm, el Northwood.

Sin embargo, sí hay una evolución intrínseca que deriva de la miniaturización, y es que los fabricantes van adquiriendo más experiencia y soltura con el nuevo proceso, de manera que aunque a veces nos encontramos con que los fabricantes pasan de un sistema viejo pero bien conocido a uno nuevo pero no totalmente dominado, con el tiempo siempre se aprende algo… y convertir ese aprendizaje en un activo capitalizable depende de la imaginación de cada uno.

En el caso particular del paso de AMD a 65nm, lo que cabe esperar no es un cambio de rendimiento o un mejor margen de overclock, pero sí se nota, en cambio, que esta nueva generación es capaz de funcionar establemente con menores voltajes, lo cual redunda en un menor consumo eléctrico y menor disipación térmica.

En el siguiente artículo revisaremos las características y ventajas de la nueva generación, a la luz de las ventajas que AMD quiere potenciar en ella.

Aquella fortaleza llamada Fab 36

Ah, cuando hablamos de la Fab 36 de AMD yo casi siento como si en parte fuera mia, y no es porque tenga delirios de grandeza o al menos no sólo por eso. Pasa que hemos seguido el tema de la FAB36 desde que se puso el primer ladrillo. Y desde ese mismo momento fuimos precursores en suponer que la verdadera razón de su existencia era experimentar con lineas de 65nm sin abandonar las de 90nm. En un principio, los altos mandos dijeron que estábamos muy lejos de la realidad y que esa planta sólo estaba hecha para reforzar la producción de 90nm de la FAB30. Sin embargo, 50 días después la verdad salió a la luz y, efectivamente, nuestra suposición (o chamullo) había dado en el clavo.

En los meses que siguieron, AMD fué paulatinamente perfeccionando las líneas productivas de la planta para llevarlas a un nivel comercialmente aprovechable. Esta evolución fué seguida de cerca -y complementada- por la gente de IBM, que tiene un centro conjunto con AMD en East Fishkill, N.Y.

El lanzamiento de hoy pone fin a 14 meses de evolución continua desde el momento en que cortaron la cinta de la FAB 36, y es un hito que no sólo marca miniaturización porque sí, sino además un eventual descuento en los precios, por que produciendo en 65nm salen más CPU de cada oblea de 300 mm. Y junto con la disminución de precios, también hay una disminución de consumo eléctrico, que describimos a continuación.

Consumiendo menos

El hecho de consumir menos energía eléctrica implica también una menor disipación térmica, dado que a menos que los ingenieros de AMD anduvieran muy perdidos, no tendría sentido inventar un procesador que con menos energía desperdicie una mayor proporción de ella transformándose en calor.

Tenemos entonces un menor consumo eléctrico y una menor disipación térmica. ¿Qué consecuencias tiene esto para el usuario? Al decir de AMD:

  • Menores gastos monetarios derivados de la electricidad
  • Plataformas más silenciosas puesto que ya no se necesitan grandes coolers con ventiladores ruidosos
  • Plataformas más pequeñas, por la misma razón anterior, ya no hacen falta grandes heatsinks y hasta se puede pensar en PC de formato slim con procesador X2 o, porqué no, productos del estilo “todo en uno” en donde el LCD sostiene en su dorso el mini gabinete, muy al estilo iMac.
  • Como consecuencia de lo anterior, ahorro de espacio en oficinas y cubiculos, en donde cada cm2 vale oro.

    Ahora bien, la actual revisión F tiene entre sus Athlon 64 X2 modelos normales con TDP 89W, modelos energy efficient de 65W y, en el caso del X2 3800+ un modelo super Energy Efficient de 35W.

    Con el paso del núcleo Windsor al Brisbane de 65nm, se eliminan los modelos de 89W y ahora el estándar pasará a ser 65W, cantidad que hoy por hoy se considera “Energy Efficient” así que podemos decir que por naturaleza, la rev G del Athlon 64 será Energéticamente Eficiente.

    Los modelos X2 de 35W también existirán aunque no se ha dejado en claro cuáles serán. Por lo pronto, parece lógico que haya una edición EE del Athlon 64 X2 4000+, pero quién sabe si no sea el único.

    Hay un aspecto que me pareció bastante interesante de la presentación y es que AMD hace incapié en que tener un TDP bajo es bonito, pero no es lo crucial. Lo importante es que en períodos idle el consumo baje al mínimo, a una fracción del TDP que mientras más pequeña, mejor.

    Aunque no me consta la fidelidad de los resultados (digo esto para que no me acusen de fanboy o de tomar todo a pié juntillas) es un buen punto el que AMD tiene. Dependiendo de las tareas que ejecuten los PC, éstos pueden pasar largos períodos en un estado cercano a idle. En esas circunstancias lo importante es ver cuánto baja el consumo nominal, que en realidad refleja sólo un máximo.

    Por supuesto, si Intel nos dice que tienen cálculos que demuestran que la proporción es opuesta, también puedo creerles. En realidad la plataforma de pruebas influye bastante en el resultado general y lo realmente rescatable no es que un fabricante sea mejor que el otro -algo en lo que ambos tienen visiones opuestas- sino que ya introducido y difundido el concepto de TDP, ambos fabricantes están avanzando para proseguir con la “educación energética” del público, enseñando ahora que el TDP en realidad no es indicador de nada salvo del peor estado de consumo al que podemos llegar, en momentos por demás breves.

    Modelos y Precios

    Vamos a abordar el tema ineludible del sucio dinero, que en este caso es tan sucio como siempre pero al menos no parece tan caro.

    Qué cosas vale la pena notar de esta tabla? Hay bastante, en realidad. Primero, podemos ver que se mantiene el estandar de caché L2 2×512 que hemos visto en los Athlon 64 X2 de 90nm que sobrevivieron en socket AM2. ¿Porqué digo sobrevivieron? Pues, porque en un primer momento existieron modelos con caché L2 2x1MB, cuyo PR era mayor por 200 al modelo de 2×512.

    Así, pues, si recuerdan nuestro Roundup AM2, sabrán que existieron modelos de X2 4000+, 4400+ y 4800+ que corrían a la misma frecuencia que los 3800, 4200 y 4600 respectivamente, pero con el doble de caché. Estos modelos fueron eliminados por dos razones: primero, su rendimiento incremental no era la gran cosa y, segundo, eran más caros en un momento en que AMD vió que su táctica tenía que ser competir en precio.

    Si se fijan, AMD ha rescatado los PR que descontinuó, pero ahora los 200 puntos de diferencia de los modelos Brisbane con respecto a sus referentes Windsor de 90nm ya no se atribuyen a
    l discutible rendimiento proveniente del caché, sino al clásico Mhz.

    Sucede que AMD ha habilitado el uso de multiplicadores no enteros, por lo que con un bus base de 200 Mhz, ha creado 3 modelos que corren 100Mhz más rápido que su referente de 90nm. Vemos en la tabla que el modelo 4000+ corre a 2.1 Ghz, el 4400+ a 2.3 Ghz y el 4800+ a 2.5Ghz, mientras que sus hermanos de 90nm, el 3800+, 4200+ y 4600+ corren respectivamente a 2, 2.2 y 2.4 Ghz.

    El modelo que encabeza la generación de 65nm, el 5000+, corre a idénticos 2.6Ghz que el 5000+ de 90nm y desde ya eso lo convierte en un apetecible candidato para medir si acaso hay diferencias reales de rendimiento, mhz contra mhz. Lo más probable es que a iguales velocidades corran prácticamente igual, y esto es consecuente con la postura de AMD de valorizar la mejora en consumo y disipación, además claro el atractivo indiscutible de vender procesadores 100Mhz más rápidos que el modelo que reemplazan.

    Ahora bien, el paso a 65nm tiene que desplazar a la familia de 90nm en todo aspecto, pero en este primer peldaño apuntarán a reemplazar sólo a los Athlon 64 X2. Los Athlon 64 y Sempron de 65nm empezarán a aparecer a mediados del 2007 y AMD espera que para fines del próximo año ya no queden procesadores de la generación F en el canal. Hago hincapié en que la idea es quitar la generación F y no la totalidad de procesadores de 90nm, puesto que seguirá habiendo un mercado remanente para socket 939 y 754 que seguirá requiriendo procesadores de 90nm… y parece del todo imposible que AMD llegue a considerar servir ese mercado con CPUs de 65nm. Y para esas personas, que me temo en este minuto constituyen fácilmente el 50% de nuestros lectores, hay que ser bien claro: No va a suceder.

    Conclusión

    Para redondear un poco lo que les hemos contado, AMD da un paso trascendental en su evolución, al alcanzar un nuevo peldaño en los procesos productivos. Es verdad que Intel había pasado a los 65nm a principios del presente año pero vaya a saber uno si eso era un salto necesario o sólo una manera de dejar atrás el Prescott lo más rápido posible. Como sea, cada cual sabe dónde le aprieta el zapato y AMD no vió la necesidad apremiante de forzar el paso de la miniaturización. En la práctica, como hemos podido ver, se tomará todavía todo el 2007 para reemplazar por completo sus modelos de 90nm.

    Por otro lado, vemos que AMD ha añadido soporte para multiplicadores no enteros, con lo cual ahora ofrecerá CPU de 2.1, 2.3 y 2.5 Ghz. Aunque la importancia de esto es circunstancial, para los overclockeros no es poca cosa. Al poder jugar con el doble de intervalos, se logra una mayor “versatilidad overclockera” que tal vez no lleve a cambios drásticos, pero sí a largas horas de entretención encontrando los nuevos óptimos estables de cada plataforma.

    Finalmente, aunque no es exclusivo de AMD, veo con alegría que haya un buen número de fabricantes pensando en reducir el consumo eléctrico. Puede que las utilidades comerciales de ofrecer un CPU que consume un poco menos no lleguen a pagar el costo de haberlo desarrollado… pero siempre será un esfuerzo en pro de expoliar un poco menos los recursos del planeta, que en este minuto se gastan a raudales para alimentar dispositivos eléctricos que podrían hacer lo mismo gastando la mitad, si tan sólo hubiera voluntar de rediseñar y optimizar la electrónica como AMD viene haciendo con sus productos.

    Comente este artículo