IBM y su Mentor Place

IBM y su Mentor Place

por

IBM no sólo tiene presencia en el mundo de las consolas, los servidores y los supercomputadores, sino que año a año invierte unos USD 100 millones en financiar iniciativas de interés benéfico y comunitario.

El Jueves recién pasado, culminó la versión 2006 de su programa Mentor Place en Chile, y como esas iniciativas hay que aplaudirlas, te contaremos en qué consiste.

Hay un tiempo para plantar y un tiempo para cosechar

No es que su Press VP se haya vuelto devoto de un día para otro, y si estoy parafraseando el Eclesiastés es porque tal como ese refrán que dice: “Perro viejo no aprende truco nuevo”, los programas de capacitación computacional para adultos mayores son una iniciativa muy linda pero no demasiado efectiva. Eso pasa porque hay un tiempo para sembrar, y la computación se siembra mejor en una mente joven, hiperactiva, abierta y entusiasta. Enseñar computación a un niño tiene repercusiones para toda su vida, le regala una herramienta cuyo alcance nadie puede dimensionar a ciencia cierta.

En el rubro de los servicios de Tecnología de la Información IBM es la mayor compañía del mundo, y se toma muy en serio su liderazgo. En los últimos años las grandes empresas han ido incorporando el concepto de la Responsabilidad Social Corporativa, y en ese aspecto IBM se preocupa de apoyar Programas Comunitarios que persiguen la educación, cultura y protección del medio ambiente.

En América Latina, IBM tiene una participación en proyectos mundiales como KidSmart, TryScience, Reinventing Education y Exite Camp, y en particular en Chile llevan años desarrollando el programa Mentor Place, del cual te contaremos a continuación.

¿Qué es el Mentor Place?

El proyecto Mentor Place existe desde hace cuatro años, y además de Chile se ha hecho por ejemplo en México, Argentina, Colombia y Venezuela. La idea es acercar la imagen de la compañía a la gente, implementando un programa de apoyo escolar cuyo objetivo es aportar a la alfabetización tecnológica de niños de escasos recursos.

Desde hace 6 meses, IBM apadrinó a 72 niños del colegio Nuestra Señora de Andacollo, perteneciente a la comuna de Santiago, quienes tuvieron la oportunidad de aprender nociones básicas de computación, tecnología y economía. El programa incluía la asesoría de 36 ejecutivos de IBM, que se presentaron como voluntarios para hacer de tutores.

A diferencia de años anteriores, en que la tutoría se centró en la computación, esta vez se incorporó capacitación en economía y márketing, siempre usando terminología simplificada y caracterizada como un juego, cosa que los niños se acercaran con entusiasmo y sin temores a temas que de otro modo podrían asustarlos.

Cada niño escogió un producto determinado para luego realizar un estudio de mercado, idear una campaña de marketing y trabajar en relación a precios y costos. Finalmente los estudiantes vendieron sus productos durante el recreo y destinaron los fondos reunidos para el paseo de fin de año del colegio. Durante todo este proceso estuvieron guiados por los tutores de IBM, con quienes se comunicaban a través del sitio web del programa “Mentor Place”, en las horas de su clase de computación.

Concluído el programa de 6 meses, se realizó un encuentro en donde los niños compartieron un coctel con los tutores, con quienes no habían tenido contacto en persona sino puramente por vía electrónica.

Por supuesto, con 6 meses de experiencia nadie se convierte en una autoridad en la materia, pero IBM confía en que habiendo encendido la llama de la curiosidad, y dejando a los niños con las nociones básicas para utilizar las limitadas prestaciones computacionales del colegio, más de alguno seguirá buscando profundizar lo aprendido por su cuenta.

Testimonios

Una imagen vale más que mil palabras, pero además de las imagenes, tenemos las palabras de un niño, que vaya si son importantes.

  • Andrés Muñoz, alumno 7° básico A: “Lo que más me gusto de Mentorplace fue hacer un negocio. Nosotros con mi grupo hicimos chocolates, cocadas y las vendimos, ósea elegimos el rubro gastronómico. Nuestro monitor nos ayudaba y nos daba ideas para atraer a los niños a comprar nuestros productos. Ahora también se usar mejor el computador”.
  • Ricardo Paredes, empleado IBM monitor de Mentorplace
    “Me gustó participar en Mentorplace y poder dar a los niños un apoyo que de otra manera tal vez no tendrían. Mi trabajo como monitor fue aportar ideas, ir guiándolos en su trabajo a medida que avanzaban.
    Finalmente ellos aprendieron a hacer un negocio, pero esto me sirve mucho a mi también como persona.”

    En resumen, IBM pone sus fichas en áreas que a lo mejor nunca le reportarán rentabilidad alguna, pero está plantando semillas en suelo fértil, y a lo mejor esos niños que casi como un juego aprendieron conceptos que en otros casos se reservan a los universitarios, algún día serán profesionales exitosos de los cuales el país cosechará, por qué no, un paso más para alejarnos de la pobreza y el subdesarrollo.

    Fuente: Comunicado de Prensa IBM

    Comente este artículo