PNUD en Chile desacredita al Laptop de 100 dolares

PNUD en Chile desacredita al Laptop de 100 dolares

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El PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) es un organismo dependiente, como su nombre lo indica, de las Naciones Unidas, que en teoría fomenta y asiste al desarrollo -sin especificar de qué tipo- de los países que más lo necesitan. Su aporte semanal al desarrollo de Chile fué alejar la posibilidad -desde ya remota- de tener el laptop OLPC en nuestro país.

El mundo al instante

Aunque en este cuchitril llamado Chilehardware partimos de la base que usted, querido lector, no es estúpido -o al menos le damos el beneficio de la duda- sí tenemos claro que en cambio es un flojo de siete suelas, por lo que no podemos pretender que al empezar una noticia usted ya se haya leído todo el material que hemos escrito en este sitio. Como somos comprensivos y, mal que mal, la pereza es un pecado elegante, te vamos a hacer un resumen del tema que trataremos.

Primero, un catedrático del MIT, de nombre Nicholas Negroponte en conjunto con un grupo de estudiantes, esbozó un proyecto mediante el cual, recortando gastos innecesarios y licencias de software, podrían crear un laptop de 100 dolares.

La idea no es un computador tan versátil ni completo como el que ud. tiene en su escritorio, sino una herramienta mucho más básica, completamente funcional para funciones de ofimática, reproducción de medios e internet, pero no mucho más que eso. Lo importante es que fuera simple, barata, portátil y contara con conectividad inalámbrica. Todo eso le daba el caracter de una herramienta útil para su uso a nivel escolar y universitario en países en vías de desarrollo.

El tiempo pasó, el año 2005 se acabó, la UC salió campeón, y el señor Negroponte dejó su pega en el MIT para dedicarse por completo a una fundación que formó para coordinar la iniciativa del laptop de 100 dolares. La fundación se llama OLPC y bajo su alero la iniciativa dejó de ser un esbozo para convertirse en un proyecto serio que cuenta con el respaldo de fabricantes de hardware como AMD y Quanta, más el soporte a nivel de software de Red Hat, que proveerá un OS basado en Fedora para la máquina.

Sobre estos avances en la materialización del proyecto, así como sobre la manera como Microsoft e Intel aportillaron la iniciativa, y finalmente sobre otras iniciativas similares y/o emparentadas con la OLPC, te contamos en el artículo La Cruzada Altruísta

Pero, hablemos en concreto, aunque tenga el respaldo del Papa y todos los premios Nobel de la Paz, aunque en el papel suene bonito, aunque las maquetas y los render en 3D se vean bien… qué tiene de concreto el proyecto? Bueno, si me preguntan si acaso se está produciendo el equipo, la respuesta es NO, porque -y esto lo dejaron claro desde un principio- su fabricación no empezaría sino hasta tener al menos 5 millones de unidades adquiridas en preventa.

¿Deben estar locos, no? Quién compraría estos aparatos así, a ciegas! Bueno, no se engañe usted, estimado lector, porque están a punto de lograr la cifra crítica para empezar a fabricar.

La semana pasada supimos que el gobierno Nigeriano había cursado un pedido por 1 millón de unidades y esta semana se sumaron Argentina, Brasil y Tailandia. En tanto, como no todo es color de rosa, el ministro de educación de India despreció la iniciativa indicando que preferían gastar su plata en más salas y más profesores, en vez de invertir en una máquina que atrofia la capacidad de los niños de encontrar soluciones creativas por sí solos.

Raya para la suma. Tenemos que en menos de un año un proyecto engendrado en una sala de clases se ha convertido en una fundación para difusión tecnológica con alcance mundial. En este minuto, estamos en el punto de inflexión en donde las ordenes de preventa convierten a un proyecto y sus buenas intenciones en un producto concreto. Lo único que queda, como cabo suelto, es discutir sobre la real utilidad del laptop OLPC. Digámoslo en chileno: pelar, para eso somos buenos.

Mientras intentaba tragar el café de máquina tóxico que hacen en mi oficina, y browseaba las páginas de la edición online de LUN, me encuentro con una frase para el bronce: “Es riesgoso subirse a ciegas al laptop de USD 100”. Y entre que pinché el link y esperé a que cargara, en mi interior rogaba diciendo: “Por favor, por favor que sea alguien diciendo que no hay que aplastar el laptop o algo así”.

Por desgracia, me equivoqué. Era alguien cuyo conocimiento o calificación no tengo cómo evaluar, pero que tiene tribuna -en LUN, al menos- y desde ella acababa de aportillar la remota posibilidad que Chile tenía de sumarse a los pedidos del laptop OLPC.

De quién estamos hablando?

Según su propio enunciado, “el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) es la red mundial de desarrollo establecida por las Naciones Unidas para proporcionar los conocimientos, las experiencias y los recursos para ayudar a los países a forjar una vida mejor”.

Con este enunciado, que es tan específico como el omnipresente cartel “disculpe las molestias, estamos trabajando para usted” funciona un organismo más de todos los que se emplazan frente a la Municipalidad de Vitacura, en donde entre otras cosas también funciona la Cepal, (Comisión Económica para América Latina) otro organismo cuya función concreta nunca he comprendido. Pero en fin, ya que he renunciado a entender qué hacen estos organismos, al menos hoy aprendí qué es lo que no hacen.

En declaraciones dadas al diario Las Últimas Noticias, el Sr. Pedro Güell, Coordinador del Equipo de Desarrollo Humano del PNUD, le bajó el perfil a la iniciativa de la OLPC indicando que “es riesgoso subirse a ciegas, sin reflexionar antes sobre las otras variables. Sería sólo una solución tecnocrática”.

Ahora… no me cabe duda de que el señor Güell es muy ducho en su area de experticia. Aunque no tengo claro el acervo técnico del PNUD no creo que regalen los puestos de trabajo, menos todavía los importantes. Pero lamentablemente pienso que el laptop de USD 100 NO está dentro de su area de experticia, y habiendo escuchado sobre la iniciativa sólo por comentarios al pasar, cuando el periodista le preguntó su opinión sólo atinó a tirar la pelota al corner defendiendo la importancia de las “otras variables” cosa de no meter la pata. Lo que este señor no sabe es que puso el primer eslabón de una posible cadena de malos entendidos que culminará cuando algún funcionario estatal rechace la posibilidad de comprar el laptop OLPC porque escuchó que “un señor del PNUD dijo que era malo”. Así de peligroso es tirar la pelota al corner.

Pero volvamos a las declaraciones del Sr. Güell ¿Cuáles serían las “otras variables”? En un documento confeccionado por el organismo que integra, se indica que aunque la presencia de computadores y conexiones a internet en Chile es alta, su existencia por sí sola no mejora el rendimiento de los estudiantes, y es sólo un complemento de otras habilidades importantes como la autoconfianza, la relación profesor-alumno y las características del hogar.

Arreglemos el mundo, únase a mi causa

Una de las muchas maneras de no mojarse el potito en este país es participar en el festival de lo obvio, así que para empezar quiero preguntar si alguien encontraría consecuente de parte de políticos o así llamados expertos, proponer que los alumnos no reciban cuadernos ni útiles escolares, basándose en que por sí solos estos elementos no aumentan el rendimiento escolar.

Me parece, y no pretendo que los paralelismos sean estrictos, que la posición del PNUD es parecida a la posición de la Iglesia cuando se habla de realizar campañas de repartición de condones o anticonceptivos en colegios y consultorios. Frases hechas del tipo “lo importante es la entrega de valores en el hogar” son usadas como argumento para luchar contra una medida que, lo tenemos claro, es un paliativo y un instrumento más que una solución de fondo.

A mi modo de ver el argumento que defiende “lo importante” en desmedro de “los instrumentos tecnocráticos” se podría usar para impedir que la Conaf apagara los incendios forestales diciendo: “Lo importante es educar a la población para que estos incendios no se produzcan”. Imagine usted, querido lector, al club de los políticos y Think Tankers asintiendo con aire sereno mientras el bosque chileno arde detrás.

Yo no sé si acaso el uso del laptop OLPC pueda mejorar o no el rendimiento de los alumnos, y entro a preguntarme si acaso el objetivo de ese laptop es, siquiera, mejorar el rendimiento de los alumnos. ¿Lo es? Si implementamos un programa para enseñar inglés en los colegios, ¿Lo hacemos porque pensamos que saber inglés aumentará su rendimiento en otras asignatura o porque saber inglés es por sí mismo un capital valioso que los ayudará en otros ámbitos? De la misma manera, el día que un alumno salga del colegio y tenga la posibilidad de trabajar en un call center, o como digitador… a su empleador le importará que tenga experiencia manejando un computador o que haya tenido buenas notas en Ciencias Sociales?

Acortar la brecha digital, como a los mismos tecnofilántropos les gusta llamarlo, no es pensar en la tecnología como un medio, sino en el acercamiento de las masas ajenas a ella como un fin. El uso que esas masas le den a ese acercamiento escapa al control de cualquier iniciativa y eso no es algo malo, y si saliendo del colegio el alumno opta por olvidar la valiosa experiencia que adquirió teniendo un PC para su uso personal, cotidiano y portátil, ya no es parte de la iniciativa. Entonces, entendámosnos. Si quieren mejorar el rendimiento escolar, el nivel cultural, la entrega de valores en el hogar, la autoestima en los alumnos, si quieren terminar con el maltrato infantil, la violencia intrafamiliar, la placa bacteriana y el hoyo en la capa de ozono lo encuentro excelente! Pero aportillar al laptop de la OLPC porque no cumple con eso es pecar de necedad y miopía.

La iniciativa de la fundación OLPC ofrece un beneficio puntual, concreto y funcional. Por un precio ridículo se puede entregar a los alumnos un equipo que podrán llevar consigo del colegio a la casa y viceversa, ganando en el camino experiencia en el manejo computacional, las búsquedas en internet, el uso de procesador de texto y planilla de cálculo. Aunque en este momento hay proyectos que han logrado dotar de computadores a colegios muy humildes en suelo urbano y rural, pienso que una cosa no excluye de la otra, máxime si hay que tener presente lo siguiente:

  • Los actuales “laboratorios de computación” constituyen un puñado de computadores para grandes masas de alumnos.
  • Pocos años o incluso meses después de su entrega, pocos siguen funcionales (porque cuando se echan a perder no tienen soporte técnico y a veces el problema es trivial)
  • Usar un computador una hora a la semana en el laboratorio de computación no es lo mismo que poder usar el laptop en clases de cualquier asignatura y llevarlo a la casa para hacer las tareas. A riesgo de escupir acusaciones sin fundamento, déjenme esbozar una teoría. Me parece que al igual que cualquier cualidad del ser humano, el altruísmo es de índole competitiva y piramidal. Aunque de la boca hacia afuera un filántropo sostiene que mientras más gente esté en la misma parada es mejor, por dentro cualquier iniciativa que no se ampare bajo su alero es baladí y sólo pretende robar cámara. Toda caridad que no se canalice por nuestro organismo no es caridad: es populismo!En fin, sé que no soy dueño de la verdad. Hay un proverbio que dice: “Si le das un pez a un hombre comerá un día. Si le enseñas a pescar comerá toda la vida”. Lo acepto, pero acéptenme también mi proverbio: “Si le enseñas a pescar a un hombre que se está muriendo de hambre, probablemente no entienda de qué cresta le estás hablando y no tendrá paciencia para pescar”. Así que seamos prácticos. Démosle un pez a ese hombre y cuando hayamos calmado su hambre, enseñémosle a pescar. El asunto de la OLPC es igual: trabajemos todos juntos en resolver problemas de fondo pero, por favor, no le demos un portazo a iniciativas que por un precio comparativamente ridículo complementan los empeños actuales sin obstaculizarlos.

Muchas gracias por pegarse la lata de leer todo esto.

Felipe Figueroa, más conocido como Amenadiel, Editor General.