Cambio oficina por cafe

por

En los tiempos que corren ya no es necesario tener una oficina para hacer negocios. No es solo que hayamos leido un articulo al respecto, sino que lo he vivido en carne propia.

La oficina ya no es lo de antes

Hasta hace algun tiempo cualquier persona que queria hacer negocios necesitaba de un telefono, fax, archivadores y claro para guardar todo esto una oficina. Hoy en dia con la llegada de los celulares, internet y los computadores portatiles ya no es necesario tener una oficina y no me refiero a que puedes trabajar desde la casa.

Antes la cara visible de una empresa era su oficina. Un gran logo, una secretaria con buenas piernas y un buen cafe era todo lo que se necesitaba para impresionar a un cliente. Pero hoy en dia las cosas han cambiado, el mundo esta globalizado y para impresionar a un cliente basta con un buena pagina de internet (la nueva cara visible), una cuenta de correo (no de Hotmail) y claro, palabras y una firma convincente.

Cuando tu negocio es internet (e-commerce o trafico y contenido) las cosas son aun mas exageradas. Ya no es necesario ni siquiera vivir fisicamente en el mercado que quieres abarcar. Claros ejemplos de esto son mis amigos Cameron Wilmore de Tweak Town y Carl Nelson de hardCOREware.net, que viven en Taiwan y Hong Kong respectivamente. ¿Suenan a nombres asiaticos? No, para nada, son occidentales y su gusto por la cultura oriental especialmente las mujeres, ademas de la libertad que les brinda su trabajo, los llevo a hechar raices muy lejos de sus paises.

Sin embargo la libertad va mas alla aun, a tal punto que ni siquiera necesitas contratar internet o tener un lugar fisico donde trabajar, puedes “pedirlo prestado”.

“El trabajo es fome o divertido. Depende en tu actitud. A mi me gusta divertido.”
Colleen C. Barrett

Mi rol principal en ChileHardware, ademas de escribir cuando me inspiro y de manosear hardware por gusto, es contactar fabricantes para conseguir productos para analisis, crear lazos a largo plazo e intentar venderles algo de espacio publicitario. Si bien esto puede parecer un trabajo liviano, la verdad toma bastante tiempo y preocupacion, sobre todo cuando se trabaja en un producto nuevo y tan volatil como un sitio de tecnologia en español.

Mi trabajo parte en disparar, que es el termino con el cual bautice a enviar correos que probablemente nunca vuelvan, para asi atraer nuevos potenciales clientes. En caso de obtener algun tipo de respuesta debo comenzar por explicar donde queda Chile, como carajo alguien de Chile tiene idea de computadores, porque ellos debieran de interesarse en sudamerica, cuales son sus potenciales clientes y finalmente como hacernos llegar a Chile algun componente para revision. Todo esto en un ingles no nativo (muchas veces por ambas partes) para finalmente publicar un articulo, hacerle conocer al encargado de la marca que nos gusto y no nos gusto de el y finalmente que no se sienta ofendido porque su producto resulto ser una basura.

Lamentablemente, pero es algo con lo que debo vivir, cuando recibo un mail se espera una respuesta automatica (tomen en consideracion las cuatro horas de diferencia con California y las doce con Taiwan), pero cuando me toca enviar uno a mi, pueden pasar dias e incluso semanas sin respuesta y pobre de mi que me sienta ofendido. Como pueden ver no es tarea facil, sin embargo me apasiona y por eso lo hago con muchas ganas.

Entonces podran concluir que mi trabajo es basicamente estar sentado por horas escribiendo frente a un computador. Lo bueno es que al menos puedo hacerlo desde casa, donde tengo todas las comodidades que podria necesitar, sin embargo a veces estar todo el dia encerrado en casa puede ser desagradable, es ahi cuando voy a mi oficina de Isidora Goyenechea.

¡Que le ha ido bien a ChileHardware!

No, no es lo que ustedes creen, ChileHardware no tiene oficinas fisicas, yo tampoco y menos en Isidora Goyenechea. Pero la verdad es como que las tuvieramos. Esos dias que el sol esta radiante, tengo ganas de cambiar de ambiente, y el ChileBook (el computador portatil corporativo de ChileHardware) a mano, parto a algun cafe cercano a montar mi oficina.

Llego al cafe elegido, generalmente Starbucks, compro un cafe gigante (al menos 500ml) y me siento en la terraza, abro el ChileBook y busco la red inalambrica del local en cuestion. Una vez instalado, prendo un cigarro y comienza la tarea de “disparar” mails, contestar mails, borrar mails, reenviar mails, MSN, llamados telefonicos, etc… al mismo tiempo disfruto del cafe, que en realidad pasa a ser olvidado luego de un rato, a mirar las mujeres pasar por la vereda y disfrutar del dia. ¡Que mejor que trabajar al aire libre! Esto continua hasta que se acaba la bateria del ChileBook, alrededor de 100 minutos, es que claro como he “disparado” sin exito a Dell, tuvimos que pagar por el y como CHW es pobre… aun (escuchanos señor te rogamos)… solo alcanzo para la bateria basica. Por lo tanto mi unica preocupacion en mi oficina de Isidora Goyenechea es hacer durar un cafe de medio litro al menos lo que dure la bateria, tarea sencilla. Pero hoy me di cuenta hay gente mas descarada que yo y de hecho salieron hasta en el diario.

“Guerra de WiFi”

El diario The Boston Globe, publico ayer domingo un articulo respecto a los problemas que han tenido los encargados de locales con WiFi, con gente como yo. Segun las declaraciones de los encargados, alguna gente compra un cafe por la mañana y se queda hasta la hora de cierre, otros incluso se instalan y ni siquieran compran algo, ¡estos tipos si que son expertos en los menesteres de la “oficina gratis”!

El gran problema de la economia es la escasez, y no se los digo yo, que nada se de economia pero mucho de escasez, lo dicen los catedraticos y los catedraticos de los catedraticos hasta llegar a Adam Smith y mucho mas alla, Adan y Eva, Cleopatra y los dinosaurios (¿recuerdan el articulo en el cual les dije que los dinosaurios hablan?). Las cafeterias tampoco estan libres de la escasez, si su problema en el pasado era la escasez de estres en los clientes que los alejaba de la cafeina diaria, hoy su problema es la escasez de sillas para que la gente que si quiere gastar un dineral en sus insipidos sandwichs de lechuga en baguette y carisimos brownies, pueda sentarse.

Por lo tanto han tomado medidas y drasticas, algunos han elegido cobrar por el servicio de internet (tarifas mensuales), otros derechamente apagan sus routers a las horas de mayor trafico y los menos ortodoxos han elegido hablar en vez de actuar, buscan el remedio con un poco sutil, “¡andate!”.

La gran preocupacion de los dueños de cafes, es que esto se convierta en algo masivo como los celulares y los iPod, mientras nosotros las sanguijuelas, solo queremos un lugar donde tomar un cafe, disfrutar del dia y hacer nuestro trabajo.

Fuente: The Boston Globe via [H]ard|OCP