ECS C51G -M754

ECS C51G -M754

por

Ya han pasado varias generaciones desde las primeras soluciones integradas que, con mayor o menor éxito, ATI y Nvidia confeccionaron como su carta de presentación al mundo de los chipsets.

Introducción

Con todo el respeto que se merecen las soluciones enfocadas puntualmente en abaratar costos, como son las que históricamente han ofrecido SIS y, en menor medida, VIA, soy de la opinión que las integradas no constituyeron una alternativa deseable sino hasta que los expertos en tarjetas de video decidieron meterse al negocio.

Ya han pasado varias generaciones desde las primeras soluciones integradas que, con mayor o menor éxito, ATI y Nvidia confeccionaron como su carta de presentación al mundo de los chipsets. Si Nvidia tuvo un éxito moderado con el Nforce 220, y ATI un poco afortunado comienzo con sus chipsets A3 y A4 para socket A y 478 respectivamente, hoy el panorama tiene a ambas compañías como el plato fuerte en la oferta de chipsets, y al resto de fabricantes tradicionales, simplemente como alternativa económica.

Es en este contexto que Nvidia, luego de hacernos pensar que derechamente no tendría chipset integrado para Athlon 64, sorprendió a todos con una solución que llegó placé a la escena, pero que se apropió rápidamente de la escena más económica y ahora es número puesto en las configuraciones integradas, en donde desbancó a las placas con chipsets RS480 de ATI.

Así las cosas, ECS tiene una placa en socket 754 que por precio y prestaciones parece bien balanceada, como para formar parte de un presupuesto económico sin desteñir. Y lo que quisimos hacer fué una configuración un poco distinta, particularmente una enfocada en funciones de HTPC o de algún modo un Viiv hechizo. Para eso, echamos mano a mi querido Antec Aria, pero además cambiamos el Sempron que suele utilizarse en estas configuraciones, por un Turion ML-30, cosa de montar una plataforma fanless de bajo consumo.

Acerca del Fabricante

ECS es una compañía que lleva 19 años fabricando placas madres, y en 1994 se convirtió en la primera en aparecer en la bolsa de Taiwan (TSE).

ECS nos acostumbró durante muchos años a una imagen de fabricante centrado primero en el OEM y luego en las placas económicas. Sin embargo, ECS mueve un volumen de ventas monstruoso sólo comparable a lo que mueven titanes como Asustek y MSI. En ese sentido, si ECS elegía producir placas baratas era solamente por una decisión de negocios, no por falta de experticia.

Así las cosas, la empresa decidió aprovechar su tremendo leverage para realizar un cambio de imagen, y hemos sido testigos de un cambio de look de sus placas acompañado de un tremendo cambio de calidad. En este sentido ya probamos la ECS KN1 Extreme SLI orientada al segmento alto, y comprobamos su calidad. Ahora nos tocará poner en la parrilla un producto que apunta al mercado opuesto.