Un poroto gubernamental para AMD

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En una desición bastante magnánima, la OMB (Office of Management and Budget) de gringolandia emitió un memorandum dando una indicación expresa a la hora de efectuar compras de más de 25.000 dólares.

Ahora AMD podrá agregar al mercado corporativo el mercado estatal.

Palos Blancos por doquier

En mi corta experiencia como empleado fiscal (en el sentido que mi empresa ha hecho proyectos para reparticiones estatales) he podido ver cómo el gobierno juega a un complejo juego que consiste en construir laberintos y luego meterse en ellos fingiendo estar perdido, y aunque lo digo en sentido figurado, lo cierto es que no se me ocurre otro ejemplo para describir la manera como las regulaciones, originalmente destinadas a garantizar transparencia y ecuanimidad, terminan siendo trabas que entorpecen la toma de desiciones y amarran las manos de los funcionarios, que de por sí son bastante “maniados”

Como la idea general es que nadie pueda acusar a los empleados fiscales de estar llevando agua a su molino (o al molino de sus amigotes) desde hace un tiempo que todas las compras destinadas a una repartición estatan deben licitarse para garantizar que el estado de Chile le compra al mejor oferente y no al cuñado del ministro o a la novia del subsecretario. Cada peso que se destina a pagarle a un oferente ligeramente más caro es un peso que se le quita al contribuyente y eso es impensable.

El problema con esta clase de técnicas de transparencia es que por un lado se genera una burocracia adicional por el hecho de tener que abrir una licitación para comprar un tarro de Nescafé para un consultorio rural en Pichidegua. Por otro lado, el criterio económico puede ser muy importante pero no es lo único que debiera tomarse en consideración, o todos los ministerios terminarían comprando autos chinos cuando lleguen al mercado.

En este sentido, el truco que se ocupa para garantizar que esto no ocurrirá es especificar los requisitos del producto licitado para impedir que te vendan cualquier cosa, lo cual es bastante aceptable salvo en casos en que los requisitos son una simple manera de obligar a que la licitación se la lleve quien tú quieres. Es como publicar un aviso en donde diga: “Chiledeportes llama a licitación para presentarse al puesto de director ejecutivo. Los requisitos de postulación son haber sido número 1 de la ATP”. Claro, no pueden licitar con nombre y apellido pero ese puesto sólo puede tomarlo Marcelo Ríos, si es que algo que no fuera el tenis, el alcohol o las mujeres pudiera entusiasmar al Chino.

¿Qué tiene esto que ver con nuestra noticia? Te lo contamos a continuación.

En gringolandia es lo mismo…

Las reparticiones estatales gringas tampoco pueden llegar y adjudicar la compra a sus amigotes, sino que deben justificar la compra a un oferente que cumpla con los requisitos al menor precio, siempre con el objeto de ahorrarle lucas al contribuyente.

Sin embargo, hasta ahora la compra de computadores tenía requisitos como: “Computador con procesador P4 de 3.0 Ghz o equivalente”. Entenderán que ya que AMD no ofrece ningún CPU de 3 Ghz, y que probablemente nadie en esas reparticiones se maneja decentemente con el rendimiento de AMD, el simple requisito dejaba a AMD fuera.

Hoy nos enteramos de que la OMB emitió un memorandum indicando que para adquisiciones estatales que superen los 25.000 dólares, la orden de compra o lo que sea que usen no podrá especificar la marca del producto, y esto no significa comprar OEM sino permitir que todos compitan, cosa que no ocurre a cabalidad cuando uno de los oferentes tiene su nombre impreso en las bases.

Como para que vean que no es menor

Aunque a simple vista uno podría pensar que esto son palabras al viento y que abordan un problema insignificante, el profe R. Preston McAfee, del California Institute of Technology, publicó un estudio reportando que durante el 2004 casi un 70% de los contratos estatales eran específicos con respecto a la marca de los procesadores, o bien establecían que el procesador debía ser “equivalente”, cosa que ya vimos que no es fácil de satisfacer con algo que no sea Intel. Sacando cuentas, por el hecho de haber seguido estas prácticas, el gobierno gastó durante ese año 563 millones más de lo que hubiera gastado si compraba computadores AMD de potencia equivalente.

AMD, era que no, se declaró felizcote con la notica y volvió a hablar de su lema de la Fair and Open competition, en donde todos los consumidores, particulares, corporativos y estatales, deben decidir cuál es el producto que prefieren sin restricciones ni influencias subjetivas… lo cual es una elegante manera subjetiva de decir que AMD es mejor sólo porque en el pasado era discriminado en las licitaciones… en fin, el mundo de los negocios no está hecho para los justos sino para los vivos, y este nuevo decreto la da a AMD más espacio para avivarse y quitarle parte de este suculento mercado a Intel… siempre y cuando dejemos de lado el hecho de que un buen porcentaje de los PC estatales deben ser Dell, empresa que entre otras cosas no arma PC con AMD.

Fuentes:
The Inquirer
Geek.com
Press Release de AMD