Thermaltake Silent Boos RX K7

Thermaltake Silent Boos RX K7

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Recibimos nuestras ordenes en un papel termosensible que se borraría después de leerlo: teníamos que revisar un Cooler Silent Boost RX K7, producto orientado a un segmento descontinuado del mercado como es el socket A, y lo más importante, hacer un review entretenido incluso para los que ya hubiesen mudado de plataforma. 

Introducción

Queridos amigos. Thermaltake nos ha enviado un desafío aparentemente imposible, y como en CHW nuestro segundo nombre es "Imposible" lo aceptamos antes de saber incluso de qué se trataba. Poco tiempo después recibimos nuestras ordenes en un papel termosensible que se borraría después de leerlo: teníamos que revisar un Cooler Silent Boost RX K7, producto orientado a un segmento descontinuado del mercado como es el socket A, y lo más importante, hacer un review entretenido incluso para los que ya hubiesen mudado de plataforma.

Nos dijeron también que muchos de los así llamados sitios importantes de hardware del mundo simplemente se negaban a revisar nada que no fuera "la última chupá del mate" y nosotros le dijimos: no teman, acá la manga de vagos todavía le hace empeño al Pentium 2, con mayor razón agradecerán un review para socket A. Y es que así como dicen que un "buen vendedor" puede hacer negocio con el producto que le pasen, análogamente en CHW siempre hemos pretendido ser "buenos reviewers" de esos que pueden hacer un review ameno y sólido con el producto que le pasen. ¿Seremos capaces?

 

El Fabricante

La empresa Thermaltake fué quizá el primer actor serio que tuvo la refrigeración de procesadores y el que dió el puntapié inicial a este mercado que ahora se ha llenado de marcas y modelos, pues fué el primero que ofreció coolers con base de cobre y ventiladores eficientes en la época en que todo lo que se pillaba en tiendas de computación eran heatsinks negros con ventiladores genéricos.

Como compañía, Thermaltake se fundó en 1999 y demoraron exactamente un año en reventar todos los records cuando su primer modelo "turbina", el Golden Orb para socket 370, vendió dos millones de unidades. De ahí en adelante, la empresa creció estableciendo subsidiarias y representaciones en distintos puntos del globo, mientras que paralelamente seguía innovando en sus coolers para ofrecer siempre los modelos más exitosos.

Un año después del éxito del Orb, su constante innovación les llevó de nuevo a crear un cooler que reventó las ventas y se convirtió en leyenda: El Volcano 7. El tiempo pasó… en el 2002 la compañía entró al mercado de los gabinetes, consiguió la certificación ISO9001 y de paso duplicó su capital. En el 2003 entró al negocio de las fuentes de poder y oh, sorpresa, volvió a duplicar su capital. Y de tanto crecer y crecer, innovar e innovar, llegamos al tiempo presente, en que Thermaltake ya es el referente obligado cada vez que se toca el tema de la refrigeración.