El turbulento mercado de las memorias

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La guerra por el control del mercado de las memorias pronto cumplirá 10 años salpicados de rivalidad, prácticas monopólicas y un nuevo episodio en el escándalo contra el abultamiento artificial de los precios de la RAM.

Sin ir más lejos, se espera un aumento general en los precios de la RAM para el 2006.

Clichés sobre la memoria

En los días que corren nadie piensa demasiado en la memoria. Creo que en el mejor de los casos uno puede contar con encontrarse a un ocurrente que diga “ah, la memoria, qué frágil es la memoria” y un pensamiento tan manoseado como ese puede que sea lo más profundo que encuentres. Si tienes menos suerte algún interlocutor menos imaginativo te dirá: “La memoria, la facultad de acordarse de cosas”. Escueto, práctico, ese es el rincón que le hemos reservado a la memoria en nuestros días.

Para los griegos las cosas eran distintas y no me refiero solamente a deambular en túnicas y pañales, filosofar y actuar en las tragedias de turno. Pienso que el hecho de atribuir encarnaciones antropomórficas a los tópicos más importantes puede ser un atisbo primitivo de religión, pero tiene sus ventajas. A lo mejor, el hecho de imaginar al dios principal como un Rey libidinoso, iracundo y poco escrupuloso haya impedido el florecimiento de una teología seria en torno a Zeus… pero por la contraparte la personificación de conceptos en apariencia secundarios como por ejemplo La Memoria permiten dedicarle un lugar que en otras culturas no tiene.

La Memoria, o en griego Mnemósine, era una muchachita de la famlia de los Titanes, y dicen que aparte de ser muy memoriosa (lo cual no es anecdótico) tenía un cuerpo de infarto. El primero en notarlo fué por supuesto Zeus, que como siempre hacía se las ingenió para infiltrarse en el lecho de Mnemósime.

A lo mejor la primera noche Mnemósine se vió sorprendida, pero si pensamos que Zeus la visitó durante nueve noches seguidas me inclino a pensar que le quedó gustando. La cosa es que durante 9 noches Zeus y Mnemósine le pusieron empeño cual pareja de acróbatas, y como la genética del Olimpo no cree en óvulos, zigotos ni fertilización, el resultado de esa reiterada unión fué el nacimiento de nueve ninfas que con el tiempo se convirtieron en las nueve musas: Clío, Talía, Erato, Euterpe, Polimnia, Calíope, Terpsícore, Urania y Melpómene, custodias de las artes y a veces, en honor a su madre, llamadas Mneiae osea “recuerdos”.

Así que podemos concluir que dejando de lado las nueve noches de pasión, los griegos construyeron un concepto tan acabado como es el decir: “La memoria es la madre de todas las formas de arte”. Una idea bastante más acabada que limitarse a decir que “es frágil”.

En fin, mucha cháchara y poca médula, porque la guerra de las memorias no tiene nada de artístico y lleva años en una guerra soterrada que abarca no uno sino varios departamentos de estado en USA y en otros países. En esta esquina, Rambus. En esta otra, lo que el Departamento de Justicia ha llamado “el más grande cartel jamás formado”, los fabricantes de memorias asiáticos.

Rambus no muere

Desde hace casi 10 años que la guerra por el control del mercado de las memorias se viene peleando ante los ojos ignorantes de un público que no la percibe. Pero la guerra es real, y aunque a diferencia de lo que ocurría el año 99, es posible que no tengamos la opción de comprar placas para memorias RIMM, y que la totalidad de la oferta sea alguna variante de DDR (como DDR2 o GDDR3 para las VGA). Pero la guerra no ha terminado, y aunque Rambus no marca presencia a simple vista, en ningún momento se han dado descanso, sosteniendo batallas judiciales con empresas como Micron, eludiendo demandas por competencia desleal ante la Federal Trade Commission, y de paso inventando nuevos tipos de memoria que ciertamente no son estándar pero tienen un potencial ilimitado.

Sin ir más lejos, hace dos semanas AMD se gastó 75 millones de dólares por concepto de patentes para licenciar los derechos de utilizar ciertas tecnologías entre las que se cuentan estándares como DDR2 y DDR3, que no son exclusivos de Rambus, pero también XDR sobre el cual Rambus ostenta todos los derechos.

Aunque no se sabe el alcance de las licencias adquiridas por AMD, sí trascendió que la firma californiana no puede usarlas para fabricar memorias, por lo que parece obvio que el uso que les dará será en cambio en los controladores de memoria que van al interior de los Athlon 64.

Que esos controladores soportarían DDR2 no es un secreto… pero controladores XDR? Oh my gawd!

El cartel de Asia

El otro contendor por el dominio memorístico mundial es el llamado “cartel de fabricantes asiáticos” que probablemente se saca los ojos entre sí, pero al menos tiene el tino de competir como bloque contra sus competidores americanos.

Así como Rambus ha debido enfrentar el papel de jugador underground, sus enemigos también han pasado pellejerías. Hace pocos meses los más importantes fabricantes de memoria fueron encontrados culpables de inflar artificialmente los precios y Samsung, Hynix e Infineon pagaron una multa combinada de casi 650 millones de dólares.

Considerando que pese a ser, como dije, competidores encarnizados, pudieron concertarse para manejar los precios, entonces no es raro que tal como clama Rambus, el hecho de que el mercado se haya inclinado por la tecnología DDR en desmedro del RIMM por allá por el 99 no haya obedecido a costos de producción ni ventajas tecnológicas, sino a simple competencia desleal. En el fondo, equivale a decir que la memoria que usamos hoy es inferior a la que estaríamos usando si los productores asiáticos de SDRAM no hubiesen incurrido en prácticas ilegales.

Uno más muerde el polvo

La tésis de Rambus puede que nunca se demuestre, pero lo que sí está más que demostrado es que desde el 2002 a la fecha los más importantes fabricantes asiáticos sí se conjuraron para inflar los precios. En ese cartel de memorias ya cayeron Samsung, Hynix e Infineon, pero hoy tenemos un nuevo miembro que se integra al Hall of Shame.

Se trata de Elpida, un conglomerado que funciona como subsidiario de NEC e Hitachi, quienes han sido encontrados culpables en el juicio que les sigue el Departamento de Justicia de Estados Unidos, por aumento fraudulento de precios que le impusieron a clientes como Dell, HP, Apple, Compaq y otros ensambladores.

Elpida pagará, en principio, una multa por 84 millones de dólares, lo cual no incluye todavía el monto de potenciales indemnizaciones.

Qué coincidencia

Curiosamente, la multa que pesa sobre el cartel asiático por manejo ilegítimo en el precio de la Ram se basa en los ilícitos cometidos hasta el año 2002. Si analizamos detenidamente el comportamiento del precio a público de la memoria en los tres años que han seguido, notaremos con sorpresa que este no ha hecho sino bajar.

En otras palabras, yo tengo que aceptar que en este inflamiento artificial de precios los únicos afectados fueron Dell, Apple, HP y otros, a raíz de lo cual se cursaron multas por 650 millones de dólares, pero que a mí no me afectó en lo más mínimo, y que las bajas sostenidas en el precio que yo he venido pagando en los tres años siguientes son mera coincidencia. No aceptarlo nos obliga a notar que como consumidores finales, infinitesimales y segmentados, en realidad pueden estrujarnos con el sobreprecio que quieran y nadie moverá un dedo.

En fin, sea por causas naturales, coincidencias misteriosas o una nueva ola de
lictual, el cartel asiático ha anunciado para el 2006 una fuerte tendencia al alza en los precios de la RAM. Particularmente, la RAM DDR2.

El fenómeno se explicaría por dos razones. Por un lado, el estándar DDR se bate en retirada y el grueso del mercado se cambia a DDR2. La capacidad instalada que hasta hoy atendía a las plataformas Intel LGA775 a parit del 2006 empieza también a suplir a las plataformas AM2 de AMD. Aumenta la demanda: aumentan los precios.

Por otro lado, Samsung, quien es actor principal en el baile, sostiene que por lo atractivo de ese mercado, está enfocando gran parte de su capacidad en los negocios de memorias para celulares y memorias para VGA, en demedro de fabricar chips DDR2. Baja la oferta: aumentan los precios.

Coincidencia o inflación concertada? Lo cierto es que hay ocasiones en que es mejor no saberlo, porque no tenemos cómo cambiar ese amargo porvenir.

Fuentes:
The Register: AMD licencia tecnologías Rambus
The Register, Elpida es multado
The Inquirer