Tristemente célebres

Tristemente célebres

por

Como muchos sabrán, llevamos varios días en una especie de ciber guerra con Perú, un intercambio de hackeos a páginas estatales salpicado de tintes nacionalistas, xenofobos y chauvinistas.

El portal inglés The Register nos dedica una noticia en donde salimos retratados en el peor ángulo de nuestra realidad sudaca.

Chile, conocen Chile?

Nadie conoce Chile. Cuando anduve por Las Uropas y decía que venía de Chile la gente ponía cara rara y pensaba que era una tomadura de pelo. Tenía que explicarles que es un país que queda al lado de Argentina. Ahí decían: “ah, si, Argentina, sí ubicamos Argentina”.

Pasa lo mismo en el cine. Las pocas veces que mencionan a Chile lo hacen con unos datos totalmente errados.

En la saga American Gothic de Swamp Thing, la Cosa del Pantano y John Constantine viajan a Chiloé para combatir a un culto llamado “La Brujería” y entre otras cosas pelean con el Invunche. Un monstruo Chileno en un comic de horror gringo… el problema es que representan Chiloé como un paraje tropical. Cualquiera diría que están en Jamaica en vez del bosque de coníferas que tenemos en la sureña isla.

En Loco por Mary vemos a Matt Dillon fanfarroneando con un idiota, ambos pretendiendo ser arquitectos. Cuando le preguntan sobre su trabajo, Dillon dice:

– Has ido a Santiago de Chile?

– Sí, fuí dos veces el año pasado

– Ubicas el Estadio Olímpico?

– Sí, tú lo hiciste?

– No, hice un condominio justo al lado. El Selinto Catelaya, lo ubicas?

Más adelante en la película, Dillon le dice al otro: “Sabía que estabas mintiendo, porque nadie en el mundo iría a Santiago de Chile dos veces en un año”. Que amabilidad… nos deja tan bien parados. Además no tenemos estadio Olímpico. Cuando mucho se celebran los juegos Odesur y encima perdemos.

Ahora seremos famosos

Producto de un nacionalismo mal entendido, y de unas políticas estatales de seguridad informática más pobres que el Chavo, hemos tenido que presenciar cómo dos grupos de hackers chilenos y peruanos se han dedicado a hackear páginas como la de la Onemi en Chile, y el Poder Judicial en Perú, reemplazando la portada con fotos extremadamente ofensivas y consignas relativas a la delimitación marítima y la exclusividad sobre el Pisco.

El punto es que ya es suficientemente malo convivir diariamente con lo peor de nuestra idiosincracia. Pero como todo lo malo puede volverse peor, hoy me encontré con que el portal inglés The Register cubre la noticia.

Digámoslo de esta manera: no figurar en el acontecer del mundo desarrollado es decepcionante pero aceptable. Pero que la única vez que figuremos sea por algo malo, es pésimo.


nótese que nos sindican como hijos de Cortez, el conquistador mexicano. Lo correcto sería decir que somos hijos de Pizarro.

Si durante el año hemos logrado poner el nombre de Chile en algunas páginas relacionadas al hardware (sea por lo de Kill Pi, o el pendrive indestructible o lo que sea) el concepto de “país no totalmente prehistórico” ahora toma un tinte negativo: los sudacas aprendieron a usar la internet y como buenos indiecitos, la usan para guerrear con la tribu vecina.

Quedamos super bien parados.

Fuente: The Register