Extra! Nvidia se compra ULI !!

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Si desde principios de año estuvimos comentando cada paso que daba la firma Taiwanesa ULI, por lo prometedora que nos parecía… era por algo.

Nvidia la encontró igual de prometedora y ahora nos encontramos con que la compró!!

El teorema del aporte no amenazador

Uno de mis profesores de Márketing, quien era un gordo repugnante y tremendamente chanta, se apoyaba en un fajo de papers para emitir juicios de valor sobre la naturaleza de la realidad, el universo, la política, la religión, y finalmente la autoimagen.

Al final, simplemente dejé de ir a clases y ni siquiera me presenté al exámen. Aprobar márketing con el gordo era como hacer la revisión técnica en Codegua: una triquiñuela para cumplir un requisito sin apegarse a ningún estándar que te homologue con los que cumplieron el mismo requisito en condiciones reales. Al semestre siguiente hice el curso con un profesor de verdad, de apellido Maturana, en donde aprendí mucho y aprobé con buena nota.

Aunque no me parecía mal el enfoque holístico del chanta, el tipo me caía tan mal debido a su inexistente sentido del honor (por citar un ejemplo, cuando vió que a todos nos iba bien en las pruebas pero nadie entregaba sus tareas mula, le subió la ponderación a las tareas 1 semana antes del examen) que sólo después de muchos años logré rescatar lo positivo de ese semestre.

Entre otras cosas, positivo es por ejemplo que él seguirá siendo un gordo chanta y segundón hasta el fin de sus días, pero más allá de eso, he logrado entender lo que él llamaba “márketing personal”, una parte de su enfoque holístico para expresar que el márketing no es sólo vender bienes o servicios, sino también personas.

Más allá de que a ese gordo chanta nadie lo hubiera comprado ni aunque viniera de regalo con el ladrillo de un litro de vino Tocornal, la idea de ese márketing personal era aplicable en el mundo laboral a la hora de buscar pega o postular a un ascenso: había que saber venderse como un As para el puesto requerido, un tipo dinámico, alegre, entrador, etc etc. La idea era a la vez una mezcla de vendedor puerta a puerta con la contradicción evidente de que este gordo repulsivo no sabía ni siquiera venderse como un buen profesor y/o un individuo no-completamente-desagradable para sus propios alumnos. La parte rastrera (todo en él tenía una parte rastrera) era que había que dosificar el despliegue de talento para convencer a nuestro potencial jefe de que nunca seríamos una amenaza para él.

En el fondo, su técnica era pintarse como un ser maravilloso, lleno de sabiduría, luz interior, estado de vanidad y meditación trascendental, que calzaba perfecto en el puesto pero que reconocía una limitación muy grande como para ocupar el puesto que seguía. El gordo no entendía que un jefe medianamente inteligente tiene dos opciones: o se da cuenta de que le están mintiendo, o bien asume que la persona que tiene enfrente no ambiciona subir de puesto porque pretende cambiarse de pega en dos o tres años, y ante ambas alternativas en general no te contrata.

En fin, mejor no me sigo acordando del gordo porque sólo me dan ganas de ir a patearle su trasero fofo, cuando en realidad no vale la pena y por lo visto lo echaron a patadas de la universidad por chanta y mediocre. Ni siquiera sabría donde encontrarlo.

Me acordé de él porque a ULI le pasó algo medianamente aplicable a la teoría holística del márketing personal. Al parecer esta firma taiwanesa venía haciendo las cosas bien, lucía prometedora y ya tenía algunos productos en el mercado con otros tantos en carpeta para presentar a la brevedad.

Y tan prometedora se volvió, que Nvidia, en un acto que es a la vez sacar un potencial competidor y adquirir un conocimiento que no tenía, decidió comprar la firma con ingenieros, patentes, instalaciones y hasta la mascota, un perro chow chow llamado Fong que pasaba susto para los asados de la empresa.

En otras palabras, si ULI hubiera hecho caso al gordo chanta, probablemente hubiera decidido hacer las cosas un poco peor para no representar una amenaza y de esa manera nunca ser comprada. ¿Será buena técnica?

La venta

Nvidia pagará 52 millones de dólares para hacerse con el control de la empresa taiwanesa. El actual CEO de ULI, honorable Alex Kuo, pasará a desempeñarse como Senior Executive del negocio de chipsets de Nvidia en Asia, que hasta ahora era inexistente. En otras palabras, el señor Kuo sólo cambiará el letrero que hay fuera de la fábrica y todo el resto sigue casi igual.

El negocio se celebraría en Abril del 2006, empleándose los meses intermedios en todo lo que es papeleo, y en obtener la aprobación de una de esas entidades reguladoras de Taiwan que tiene que revisar si la compra implica violar alguna disposición antimonopolios, lo cual parece improbable. Una compra en Abril del 2006 ya entra a figurar en los estados contables del 2007, así que en el papel no pasará nada hasta ese año, pero en la práctica, otro gallo cantará.

Con esta adquisición, Nvidia está poniendo un pié en Asia, en donde hasta ahora sólo operaba a control remoto. En efecto, las plantas de ingeniería de Nvidia están todas en gringolandia (más allá de que usen a TSMC o UMC como fabricantes subcontratados). Con la adquisición de ULI, pasan a tener plantas en Taiwan y no sólo eso, porque ULI tiene contactos directos con los principales fabricantes de placas madres: ahora Nvidia usará esos contactos para marcar más presencia en el mercado, si es que ello es posible.

Por ejemplo, hasta ahora Nvidia sólo tiene presencia en Intel a través de su Nforce 4, un chipset que está orientado al mercado más pudiente, que sabemos que no es el que más dinero mueve. En lo que respecta a ULI, los taiwaneses ya tienen una plataforma muy barata para Intel, que en manos de Nvidia le permitirá extender su presencia hacia los nichos más populares que constituyen el grueso de las ventas.

Esto es sólo un botón de muestra para entender los beneficios de Nvidia al absorber toda la innovación que ULI venía introduciendo en el mercado, sobretodo durante este año en que anunciaron varias y variopintas innovaciones, en donde destacaba por ejemplo la combinación de los Northbridge 1695 y Southbridge 1567, que ofrecían para AGP y PCIe nativo (otras soluciones usan un AGP simulado que anda pésimo), solución que además permitía correr simultáneamente tres VGA en los puertos AGP, PCIe y PCI convencional. Al respecto de esa combinación de NB y SB escribimos un artículo que ahora vemos no era por que sí: efectivamente el ingenio de ULI era tan prometedor como lo percibimos, visto que Nvidia percibió lo mismo.

Siguiendo con las reflexiones, en Agosto también les contamos que ULI venía aumentando sus utilidades en forma vertiginosa. Nuevamente, si nos llamó la atención el crecimiento de una empresa por la que nadie daba un peso, era porque la intuición nos indicaba potenciales insospechados

Yo no sé si Nvidia apunta más a frenar a un potencial competidor, o a incrementar sus entradas, o a ampliar su cobertura de mercado o todo eso a la vez, pero con ULI cumple todo eso y más. De hecho, otra de las consecuencias de esta compra no es tan buena para nosotros.

Consecuencias

Dicen en Nvidia que la línea de chipsets de ULI se mantendrá por algunos meses antes de eliminar los que colinden con el mercado de Nvidia. Y aunque Nvidia no ofrece nada similar, creo que esa combinación AGP/PCIe tiene sus días contados. Para nadie es un misterio que a Nvidia le conviene que todo el mundo se cambie a P
CIe, para empezar porque eso le deja como mercado potencial a todos los actuales dueños de buenas tarjetas AGP: si se mantiene la solución de ULI, esos usuarios podrían optar por ella para conservar sus AGP, de esa manera dilatando el paso a PCIe, lo cual sería un golpe para Nvidia.

Aquí el balance es contradictorio porque Nvidia deja de vender haga lo que haga, pero pensando que su negocio de VGAs es infinitamente más rentable y caudaloso que el potencial mercado del chipset ULI 1695… creo que la balanza se inclina por descontinuarlo.

Otra consecuencia más seria es la que enfrenta ATI. Resulta que desde que empezaron con su línea de chipsets Radeon Xpress, han tenido problemas con los southbridges. El SB400 de ATI tenía tantas pifias, que muchos fabricantes que sacaron productos con el northbridge RD480 y RD482, lo combinaron con un southbridge ULI, en particular los 1573 y 1575, usándose el último para muchas de las placas crossfire que existen en la actualidad.

No sabría decirles si Nvidia se apuró por comprar a un socio que ATI debe haber estado barajando hace meses por las ventajas que éste ofrecía, o por el daño que le inflinge a ATI, que ahora deberá redoblar sus esfuerzos por terminar su southbridge SB600, el prometido arreglo a todos los problemas de sus actuales southbridges. O eso, o empezar a despedirse del mercado de chipsets.

Para cerrar el artículo, una serie de interrogantes que dejaré abiertas:

  • Por qué ATI, que tenía en ULI un socio mucho más estratégico y de importancia crucial, no se atrevió a comprarlos?
  • Por qué no le pareció infinitamente tentador adquirir a una firma que tiene línea directa con los fabricantes de placas madre, contactos que a ATI le servirían visto que son tan pocas las marcas que usan sus chipsets?
  • ¿Por qué estos contactos en cambio le parecieron suculentos a Nvidia que desde ya tiene sus chipsets Nforce presentes en casi cualquier fabricante de placas madres?
  • ¿Por qué ATI no vió como tentador adquirir todo el know how y talento de una planta de ingenieros que con muy poco han podido hacer maravillas, considerando que sus propios ingenieros han demostrado ser incompetentes?
  • ¿Por qué una compalía importante como ATI tiene en un departamento estratégico gordos chantas como ese profesor, que le deben haber aconsejado no comprar ULI cuando pudo hacerlo?

    Como me ocurre a mí, a Don Gustavo ATI también le deben estar pesando estas interrogantes.

    Fuentes:
    Hexus
    The Inquirer