Trabajando en inventar

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Sun destapó la olla y en distintos frentes contó sobre el impacto ecológico del chip Niágara y sus investigaciones para crear un computador óptico, con placas madres hechas a pedido.

Fantasía, realidad, marquitectura, farándula o ciencia? Nunca se sabe.

Otros días, otros ojos

Hace una montonera de años leí un libro de Bob Shaw llamado como indica el título: “Otros días, otros ojos”. En ese libro contaban, en diversos cuentos interrelacionados entre sí, sobre el advenimiento de un invento revolucionario: la Retardita.

La Retardita no era, como muchos pensarán, la pastilla que las mujeres toman para llegar tarde a todos lados, ni el sobrenombre de Denisse Campos en la escuela. Nada de eso. La Retardita era una especie de vidrio con propiedades que afectaban la velocidad de la luz, de manera que la luz que entraba por una cara podía demorar años en salir por la otra.

Como resultado de las propiedades de este invento, quien miraba a un vidrio de retardita contemplaba imágenes de cosas que habían ocurrido en el pasado. Por poner un ejemplo, vendían ventanas que daban a una playa de Hawai, y que durante 5 años mostrarían un paisaje animado que podías colgar en la pared de tu departamento que normalmente contaba con una vista más fea que las pesadillas de Darth Vader. Después de esos 5 años la visión se agotaba y probablemente verías a unos gomas desmontando el vidrio y trasladándolo a la tienda en donde lo compraste.

Hasta ahí muy bonito. Tengo de ese libro un grato recuerdo y creo que en términos muy cándidos describía un encuentro del inventor de la retardita con su secretaria, en el auto de él. Con todo lo inocente que era el atraque, debe haber sido el primer pasaje con connotación erótica que leí en mi vida. Y vaya que ha pasado agua bajo el puente.

Después todo se complicaba y el inventor terminaba divorciado y la mujer se iba con su personal trainer creo… no estoy seguro, pero todo salía mal. En fin, era un libro bastante querible.

Según me he enterado hoy, las investigaciones de Sun y su compipa Luxtera podrían llevar a que la Retardita no fuera una simple fantasía sino una tecnología factible y con proyecciones en el campo de la computación.

A la luz de las circunstancias

Actualmente, los distintos dispositivos de una placa madre se comunican entre sí por caminitos de cobre. Para cada dispositivo debieras tener un camino propio, pero como esto puede ser un poco enfermizo, también es posible multiplexar las señales en un hub que redistribuye la información a los dispositivos que corresponden, proveyendo de esta manera de “caminitos virtualmente dedicados” a estos dispositivos. Ejemplos de estos hubs son por ejemplo el Northbridge y el Southbridge, aunque en realidad hay musho musho multiplexor.

A diferencia de lo que ocurre con las señales análogas, el uso de la luz, por ejemplo en las comunicaciones por fibra óptica, permite la transmisión de pulsos en distintas longitudes de onda, tal que se trabaja con una “multiplexión nativa” que es más natural, eficiente y generosa que la que se logra con los caminitos de cobre.

Dicho esto, les puedo contar que Sun, en conjunto con Luxtera, está trabajando en la invención de un computador cuyos dispositivos se comuniquen íntegramente por luz: un PC con puros caminos de fibra óptica, multiplexados por la longitud de onda de la luz (wavelength-division-multiplexed, DWDM)

Aunque esto dista mucho de un verdadero “computador de luz”, es un paso complementario a las investigaciones que se están haciendo con combinaciones de Bose-Einstein Condensate (BEC), medios en donde se podría congelar la luz para usarla como dispositivo de almacenamiento no volátil. Otros experimentos, como el desarrollado en Octubre en Berkeley han logrado usar amplificadores Láser para frenar la luz hasta 245 metros/segundo, osea menos de una millonésima de la velocidad en el vacío.

Pero volviendo a la investigación de Sun, y dejando de lado el aún improbable uso de la luz para almacenamiento no volátil, la idea de la firma es generar una especie de placa madre en donde el procesador se conecte a un hub de fibra óptica al cual puedan conectarse los distintos dispositivos. Cada dispositivo tendría una longitud de onda natural de recepción, por lo que un mensaje en esa longitud emitido por el CPU será escuchado sólo por el dispositivo indicado. De la misma manera, habría frecuencias que serían escuchadas por todos a la vez. El uso de este sistema permitiría conectar todo lo que uno quisiera al hub de luz, pues a diferencia de la implementación dura que hay que hacer a nivel de Bios o incluso de chipset, en el caso del hub de luz sólo bastaría con conocer la longitud de recepción del nuevo dispositivo que se integra.

Con esta metodología, Sun dice que podría crear un sistema de placas madres “on demand” que tuvieran no sólo audio y video, sino incluso memoria y disco duro integrados. Uno llama, dice con qué quiere la placa madre y voilà, tienes un producto customizado al hueso, con un ancho de banda de 40Gb/s entre caminitos… cosa que deja muy por detrás a PCIe e Hypertransport juntos.

Tan suave, que puedes lavar tu cabello tan seguido como lo desees

Esta parte de la noticia pueden leerla cantando “es natural, Eco, y sano, tarara rara rara rarará…”.

Resulta que hace poco más de dos meses les conté sobre la existencia del Sun Niágara, un procesador orientado a servidores que debido a su bajo consumo, puede conjugar 8 núcleos, capaces de tratar 4 hilos cada uno, sin generar calor excesivo. En otras palabras, un mega majin mainframe en unos pocos milímetros cuadrados de silicio, y sin generar calor excesivo.

En Sun están sacando cuentas con respecto a lo que este procesador implica. El hecho de conjugar 8 núcleos cabroncetes en poco espacio y generando poco calor, claramente tiene dos efectos posibles que no necesariamente son excluyentes.

Por un lado, tendremos computadores más potentes. Por otro lado, harán falta menos computadores para realizar las tareas que hoy hacen complejos clusters.

Si bien la escalada de complejidad en el software es un fenómeno real, no es de tontitos pensar que el incremento en la complejidad del software tiene que ir de la mano con la potencia disponible para su ejecución. Porqué les digo esto? Pues porque si de plano todas las empresas de hardware se orientan a una mayor eficiencia en el alcance de la potencia actual, más que a alcanzar una mayor potencia en desmedro de toda eficiencia, entonces los desarrolladores de software tendrán que adaptarse a ello, y de paso también hacer más eficiente su código en vez de demandar más y más fuerza bruta (¿Escuchaste Autodesk?).

Tanto por el anuncio del Niágara, como por el ya muy real proceso de Strained Silicon empleado por AMD, que le permite generar poco calor, a la par de prodigar una mayor eficiencia en sus CPU que con menos Mhz derriban a gigantes del Netburst, y finalmente con el anuncio de Intel de que sus futuros procesadores Conroe, Merom y Woodcrest estarán orientados a la eficiencia y bajo consumo, (bonus track, los procesadores de VIA también son de extra bajo consumo, y se rumorea que sí existen), podemos intuir que la tendencia sí es masiva, y que en los próximos años puede que no veamos más potencia pero sí más eficiencia para brindar una potencia equivalente.

El Niágara permitirá a las empresas que requieren de una alta cantidad de servidores, proveer el mismo servicio en menos espacio, consumiendo menos energía y usando menos CPU para ello. En la práctica, considerando que los X
servidores web del planeta se reemplazaran por X/2 Niágaras (osea, puedes mantener la misma capacidad usando la mitad de procesadores Niágara), la contaminación por CO2 que se le ahorraría al planeta (por el hecho de evitar fabricar todos los procesadores que te ahorras si compras un Niágara) equivaldría a plantar 1 millón de árboles.

Suena muy lindo, aunque habría que ver si el cálculo es válido. Es como lo que leí una vez. Si en una Teletón se juntan 10 mil millones de pesos, y un F16 vale 30 mil millones, entonces un F16 equivale a generar 81 horas de amor.

Fuentes:
Australian IT
Geek.com
EETimes
Luxtera