No todo está perdido

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Mientras en varios estados de USA los legisladores están sacando leyes para impedir que los menores de edad puedan acceder a juegos violentos, se empiezan a ver casos en donde las cortes de justicia han objetado la aplicación de tales leyes.

Aún tenemos gore, ciudadanos.

El Porvenir de USA

Como nunca falta la gente que cree que sabe lo que es bueno para los demás, en USA los legisladores de distintos estados están sacando leyes de debajo de la manga, orientadas a impedir que los menores de edad puedan comprar, o jugar en lugares públicos, videojuegos de carácter violento.

Hace un par de semanas, les conté sobre la ley que estaba próxima a votarse en Florida y en esa noticia también les conté sobre la ley similar que ya está siendo aplicada en California.

Tanto si los políticos están haciendo esto por que tienen un arreglín con la empresa que vende el juego “El conejo respingón” o alguna otra estupidez no violenta, como si lo hacen por que verdaderamente velan por la salud mental de los jóvenes, no olvidemos que el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones. (Un proverbio cliché que en realidad es una deformación de lo que dijo San Bernardo de Clairvaux).

El punto es que además de Florida y California, hay iniciativas en marcha en Missouri, Washington, Illinois y Michigan.

Acerca de este último estado, en donde la ley entraría en vigencia el 1 de Diciembre, el juez George Caram Steeh de la Corte Distrital de Michigan, dió curso a una especie de “recurso de protección” que impusieron los distribuidores de videojuegos para impedir la aplicación de la ley. Mientras se aportan nuevos antecedentes esta ley queda congelada.

El juez Steeh dijo que “Michigan no ha podido comprobar fuera de toda duda el daño que los videojuegos violentos puedan tener en la mente de un menor de edad. Sin embargo, el daño que una ley como esta le hace a la Primera Enmienda sí es completamente comprobable”.

La Primera Enmienda garantiza entre otras cosas, libertad de culto, de expresión y de prensa. Y parece que ahora garantiza libertad de usar el rocket launcher para desmembrar a tu enemigo.

Les contaré que los que interpusieron esta especie de recurso de protección fueron los miembros de la Entertainment Software Association, los de la Video Software Dealers Association y los de la Michigan Retailers Association. Me pregunto qué porcentaje de miembros de cada una de estas asociaciones milita en las otras también. A lo mejor son las mismas personas que formaron tres asociaciones distintas para parecer más.

La cosa es que estos grupos están presentando batalla legal en los otros estados en donde la ley amenaza con aguarles el negocio. Por ahora, pelean en California e Illinois, mientras que en los estados de Washington y Missouri han logrado que las cortes de justicia bloqueen la aplicación de tales leyes.

Creo que aunque en su justa medida las leyes que impiden el acceso de menores de edad a ciertas actividades, sustancias o lugares puedan ser una medida de protección efectiva y hasta necesaria, es fácil perder el horizonte y olvidar que el estado no está llamado a hacer el rol de padre de los ciudadanos.

En teoría existimos en una sociedad en donde se apela a la autoregulación más que al control total… y el modelo tiende a funcionar de manera dinámica: las costumbres de una época van flexibilizando la postura social ante eventos que una generación atrás pudieron considerarse inaceptables. En ese contexto… no es ir hacia atrás el rigidizar costumbres que llevan 20 años en curso, y cuya existencia no ha demostrado ser nociva salvo en las aprehensiones de los mismos alarmistas de siempre?

Me alegro de que los intentos por poner en papel inflexible lo que debiera ser una costumbre dinámica y en permanente evolución, tengan su tope en los derechos fundamentales, que están escritos en un papel aún más inflexibles pero al menos fueron redactados con algo más de sentido común, cuando la gente valoraba la libertad, porque la habían conseguido hacía poco de los ingleses. Es curioso… ahora la libertad de los gringos se la quieren quitar ellos mismos.

Fuente:
News.com