Intel rompe el silencio

Intel rompe el silencio

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Después de hacerse el loco por más de dos meses, Intel ha decidido responder a las acusaciones de AMD acerca de sus prácticas monopólicas, coercitivas y poco éticas.

El argumento emula a la famosa frase de Bart Simpson y la canción de Pedro Fernandez: señoras y señores, les presentamos la técnica “Yo no fuí”, con las correspondientes respuestas de AMD ante tan compleja defensa.

Irse de negativa

Cuando yo era chico y veía las series o películas de abogados, juicios y condenas, siempre me parecía estúpido cuando le preguntaban al acusado: “cómo se declara” y éste respondía “inocente”.

Yo pensaba: “qué clase de pregunta es esa… cómo alguien podría ser tan bestia como para declararse culpable?”. Claro, en ese tiempo no sabía que al hacer eso se obtenían condenas menores.

Resulta que con el paso de los años he ido viendo que declararse culpable, tiene múltiples beneficios en todos los aspectos, y no lo digo solamente porque piense que hay que decir la verdad, que desde ya es buena política, sino por otras ventajas que funcionan como externalidades.

Por ejemplo, miremos el caso de Tom Sawyer. Cuando Becky Tatcher rompió accidentalmente la enciclopedia del profesor, y luego el profesor preguntó quién había sido, Tom se echó la culpa para proteger a Becky, ganando en el intertanto una zurra que le dejó el culo como un mandril, pero de paso conquistando a Becky para todo el resto del libro. Yo tenía una versión ilustrada de Tom Sawyer en donde Becky era una chiquilla rubia preciosa y cuando chico me parecía que sacrificarse de esa manera valía totalmente la pena. Ahora saco cuentas y pienso que en estos días Becky tendría como 150 años así que no valdría la pena soportar una paliza.

La historia no termina ahí, porque George Washington se hizo famoso porque admitió haber cortado el cerezo. Resulta que cuando chico tuvo uno de esos extraños impulsos que uno tiene en la infancia de hacer cosas que sabe que lo pueden meter en problemas, pero la tentación es mucha y el ocio termina por inclinar la balanza.

Así como los niños de ahora rayan el papel mural o juegan con barro, Washington cortó un cerezo que había en el patio. Después admitió su culpa y probablemente le sacaron la cresta, pero forjó su caracter al entender el valor de decir la verdad. Si pensamos que tanto Washington como Tom Sawyer son gringos, uno podría pensar que es una nación que sufre una compulsión por el castigo, pero a diferencia de Tom Sawyer, Washington no consiguió polola al cortar el arbol, y además hay que admitir que cortar un arbol porque sí es una de las cosas más estúpidas que se me ocurren. En ese sentido, no se puede negar que los presidentes americanos han ido evolucionando: por ejemplo George W. Bush es muchísimo más estúpido que Washington, lo cual evidencia un claro avance. El problema es que es un avance en la dirección incorrecta pero hey, no se puede tener todo en la vida.

Intel en cambio…

En cambio Intel no se declara culpable ni para conseguir polola ni por conseguir una reducción en la pena ni mucho menos por amor a la verdad.

Ayer por la tarde terminaron de redactar un documento tan largo que si alguien intentara leerlo en voz alta sufriría un terrible colapso lingual maxilar palatino, osea que la boca le quedaría hecha bolsa.

Intel ha aplicado la vieja técnica del yo no fuí, y ha hecho extensiva su negativa a aspectos de los cuales AMD ni siquiera lo había acusado. Esto sí que es ponerse el parche antes de la herida.

En el documento se molestan en describir porqué Intel es mejor que AMD: algo que en foros no se ha podido demostrar durante años de guerra santa difícilmente podría quedar zanjado en diez páginas, pero digamos que además de tirarse flores por su liderazgo tecnológico, su carácter de precursor de la industria de los CPU (es complejo ser precursor en algo que no inventaste pero la megalomanía es un deporte que no repara en pequeñeces) dice que el trasfondo de la acusación de AMD es culpar a Intel por sus errores. Más aún, dice que si AMD ha enfrentado fracaso tras fracaso en distintos frentes, no es porque Intel lo haya taponeado con técnicas poco transparentes y nada éticas, sino porque AMD ha tomado malas decisiones y hoy no quiere aceptar este hecho.

Me gustaría detenerme en este punto para indicar lo patético que resulta escuchar a alguien decir que si su rival no le ha podido ganar ha sido por sus propios errores. Con un mínimo de dignidad, yo diría que mi victoria responde a mi calidad, no a lo errores del rival, pero bueno, hablámos en un plano hipotético porque la discusión ya no se basa en la ventaja tecnológica que hoy por hoy es inexistente, sino en negar las supuestas prácticas monopólico/coercitivas.

Más adelante en el documento, Intel va negando punto por punto el haber sobornado, amenazado, chantajeado u obligado a ninguno de los clientes, tiendas o ensambladores que AMD indica como “socios forzados de Intel”. Claro que a Intel se le pasó la mano, porque en su argumento de “nos prefieren porque somos más mejol” no sólo nombra a los que AMD menciona en su acusación, sino a varios otros, en lo que podría interpretarse como una metida de pata al estilo del chavo: “yo no fuí y nunca lo volvere a hacer”.

A tanto llega la negativa de Intel, que incluso se refiere a un artículo aparecido en The Inquirer en año 2002, en donde se relataba algo así como una amenaza de Intel contra AMD durante el lanzamiento del Opteron. Intel dice que ni Mike Magee ni Charlie Demerijan tenían evidencias para afirmar tal cosa. En The Inquirer, en tanto, dicen que estarían felices de que los citaran a declarar.

AMD ya leyó el “yo no fuí”

Dicen los de AMD que no les extraña para nada la respuesta de Intel, que tienda a negar lo innegable pretendiendo hacerlo pasar por un llanto de AMD que no sabe aceptar la derrota.

El argumento con que AMD refuta el “yo no fuí” es que la acusación que AMD hizo contra Intel ante la corte de Delaware, amparándose en el Acta Sherman, el Acta Clayton (sin relación con U2) y el Código de Negocios y Profesiones de California no es la única de su tipo que Intel está enfrentando en el mundo:

  • En efecto, ya en Abril Intel sufrió un duro revés cuando la Japanese Fair Trade Commision falló en su contra, castigando de paso a Intel KK, la subsidiaria nipona del fabricante de chips.
  • En Corea del Sur en este mismo momento se están investigando las prácticas y políticas de precios y reembolsos de Intel. Hay cinco ensambladores bajo sospecha de tener arreglines con Intel, y se suponía que el plazo para presentar descargos vencía el Miércoles recién pasado.
  • En la Unión Europea pasa la misma cosa, se está investigando a decentas de pequeños ensambladores y tiendas para averiguar si acaso Intel los presionó o sobornó de alguna manera.

    En resumen, es un pobre argumento descalificar la acusación de AMD limitándose a decir que AMD está frustrado, cuando distintas investigaciones alrededor del mundo apuntan en la misma dirección.

    Fuentes:
    The Inquirer
    AMD Zone