Primera mirada al Sempron 64 3400+

Primera mirada al Sempron 64 3400+

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Hace pocos minutos que el Sempron 64 existe oficialmente y adivinen qué: tenemos uno en nuestras manos.

Queremos hacerle todas las pruebas habidas y por haber, pero a modo de work in progress, les presentamos esta noticia que además incluye la historia de mi PC.

Mi Sempron 754, mi guitarra y yo.

Antes de empezar esta noticia/work in progress/first look tengo que contarles que mi PC es un Sempron socket 754 así que soy voz autorizada para latearlos con mi experiencia personal. Si me preguntan porqué terminé con un Sempron 754 podría resumirlo en los siguientes puntos.

1.- En ese momento la plataforma socket 939 estaba fuera de mi alcance. Es cierto que con el tiempo su precio ha ido bajando, pero yo no formaba parte del Staff de CHW en ese tiempo y no tenía cómo saber el futuro.
2.- Pude ir por un tarro socket A a todo lujo pero se trata de una plataforma sin upgrade posible, y en mi opinión el precio no eran tan tan conveniente como para aceptar un rendimiento acotado.
3.- Eso me dejaba la opción del Socket 754 así es que me quise demostrar a mí mismo porqué mi dinero rendiría más invirtiendo en ella que en la opción 2. Y mis razones fueron más o menos estas:

3.1 El controlador de memoria estaba incorporado en el CPU, lo cual incidía en un manejo más eficiente de la memoria y la volvía una plataforma más escalable por si en el camino quería mejorar alguno de los componentes.
3.2. El procesador soportaba instrucciones SSE2 y ya en ese entonces había bastante software con optimizaciones que me permitían sacarle trote.
3.3 La temperatura del procesador era menor que la de sus tíos socket A, en parte gracias a la tecnología SOI.
3.4 La plataforma tenía un camino de upgrade para poder reinvertir en ella en unos cuantos meses
3.5 No teniendo plata para invertir en memorias de fuste, la posibilidad de twekear el sistema asincrónicamente sin sufrir mermas importantes de rendimiento me daría un grado de libertad adicional.

En otras palabras, le tomé el peso a los beneficios de la modernidad. Hay inventos que resultan peores que su predecesor y me convencí de que este no era el caso. Y entonces debí elegir entre el Athlon 64 2800+ y el Sempon 3100+. El primero seguía estando por sobre mi presupuesto y aquí la desición resultó más sencilla. Es cierto, no tendría 64 bits, pero el sempron 3100+ tenia fama de buen overclockero y seguía contando con los puntos 3.1 al 3.4. así que a los pocos minutos era yo el flamante dueño de mi nuevo computador.

Los malos tiempos

Lo de flamante me duró por unos meses hasta que los rumores más pesimistas se cumplieron, cuando AMD anunció que ya no sacarían nuevos Athlon para la plataforma 754″. dejando solamente a los Sempron. El panorama había camiado radicalmente, de la noche a la mañana al socket 754 se le había puesto fecha de defunción y las posibilidades de pasar a los 64bits sobre está plataforma habían pasado de lejanas a nulass

. Me consolé pensando que los Sempron no eran malos, que simplemente son un Athlon 64 con la mitad del cache y con las instrucciones AMD64 bloqueadas. Y entonces me dí cuenta de que era esto último lo que me frustraba, que en la escala de la tecnosezualidad los 64bits valían un montón de puntos que a los usuarios del socket 754 se nos estaban negando.

Paralelamente, en la casa 939 todo era celebraciones y fiestas, ahora se habían actualizado los core trayendo los Venice y los San Diego, los cuales incluían instrucciones SS3, mejoraban el controlador de memoria y además se mantenían más fríos a altos clocks permitiendo junto con ello un nuevo techo overclockero más alto. Qué egoísta me parecía el mundo.

Una nueva esperanza

AMD no nos había olvidado. La era Venice trajo como hermano menor al Palermo, un Sempron que le daba aire y tiempo s los fieles 75-cuatreros, y esperanzas a mis potenciales upgrade. Nno eran simplemente modelos más rápidos, sino modelos esbeltos de 90 nm, con instrucciones SSE3 y mejor controlador de memoria.

Los benchmarks confirmaron todo lo que en el papel ya era prometedor, y en conjunto parecía un premio de consuelo aceptable para mí. Mal que mal, me dije, estos nuevos sempron compartían casi todas las ventajas del Venice excepto los 64 bits. Era como ser semitecnosexual.

Y entonces se abrió el cielo y Tbon dijo: habemus 64 bits. Nah, eso es de mi cosecha. El 9 de Junio los 64 bits empezaron a parecerme una realidad, una realidad que tengo ahora en mis manos y desde hace pocos minutos (00:00, hora de New York) no está bajo NDA.

AMD nos ha pedido que probemos este nuevo procesador el cual será anunciado oficialmente hoy, es un procesador muy interesante para probar ya que representa una combinación difícil de lograr, la cual es buen rendimiento, ultima tecnología y sobre todo un precio bajo, vale decir BBB.

En este mismo instante estoy bencheando la joyita, pero cumplo con dejar este botón de muentra. Afírmense, porque decir que promete es ser mezquino.

SUPERPI 1M

SUPERPI 2M

SUPERPI 8M

PcMark 2004

Estas pruebas muestran al Sempron 64 3400+ corriendo por default en mi placa, una Epox 8KDA3+ con 1 Gb de memoria value. El CPU-Z aún no lo reconoce como lo que es porque el procesador está recién salido del horno, pero los flaps están correctos (es la parte donde dice family, model, steppic, etc)