Online versus Offline

Como todos los martes, hoy apareció publicada mi columna en el diario La Nación:

Hace 2 meses me compré una lavadora. Cuando llegó Humberto, el gasfiter amigo que me ayudó a instalarla, me preguntó “¿cuánto te costó?”, yo le respondí con cierta sospecha “$ 130.000”. “Yo me compré la mismísima por Internet y me costó sólo $ 70.000”. Me cagó: ambos habíamos comprado en el mismo lugar, yo “offline”, él “online”. Ahí estaba Humberto, de unos 60 años, con anteojos poto de botella, que nunca en mi vida sospeché que se acercaría a un computador, ganándome en mi propio juego. Ahí estaba alguien que caía perfectamente en la categoría “no pudiente” y sin embargo había descubierto los beneficios de Internet y se había preocupado de estar “online”.

Mi intención en esta columna es comentar una idea que me ha estado dando vuelta: la brecha digital no se soluciona con un PC barato. Creo que hace falta mucha más difusión, capacitación e información sobre lo que puedes lograr con un computador. No tenemos que lograr únicamente que hayan más computadores, necesitamos más computines informados!

Link: Online versus Offline (La Nación)