MSI P4N Diamond

MSI P4N Diamond

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La empresa MSI, Microstar International, nació en 1986, se consolidó durante los años 90 y empezó su senda triunfal cuando el siglo llegaba a su fin, asomando tímidamente en el incipiente mercado Chileno en una época en donde el abanico de alternativas a la hora de comprar una placa madre era sumamente limitado. Si por una parte llegaban algunas marcas prestigiosas y reconocidas como Asus o Intel, resultaban por lo general demasiado caras. Si por el otro lado el bolsillo era una condicionante sine qua non, las placas integradas hacían nata entre los incautos. Y era un tiempo en que todos, de capitán a paje, de novato a dueño de tienda, éramos un poco incautos, y no apreciábamos la importancia de una buena placa madre cuando la opción de una marca reconocida era un lujo bizantino. Entre las placas de lujo y las integradas empezó a abrirse un diminuto espacio para términos medios que distaba mucho de ser una segmentación formal. Lo que ofrecían era: placa no demasiado cara y no integrada. En ese escenario en que hasta los entendidos daban palos de ciego, una placa Biostar y una Abit eran parte de lo mismo. Y entonces llegó MSI.

De a poco el ojo inquisidor de los aficionados empezó a entender que en el saco en donde se echaba a los fabricantes intermedios había escalones muy marcados tanto en precio como en calidad. Cada marca cultivaba un perfil distinto y era complejo entender qué estaba comprando uno con exactitud. Afortunadamente, fué también una época en que los sitios tech se profesionalizaron y nos tiramos de cabeza a leer sus reviews y comparaciones. Desde ahí hasta el presente, nunca hemos dejado de leer.

MSI se perfiló como una solución accesible y vistosa para los que dimos el salto al socket A, o al menos así la conocimos mis amigos y yo. Nos atrevimos en parte por las buenas opiniones en sitios internacionales, por el buen precio, por la caja vistosa y porque estas compras tienen algo de impulsivo. No sabíamos que esa marca sería, 5 años después, uno de los tres mayores fabricantes del planeta. (Se dice que Asus gana en volumen si uno cuenta sus líneas auxiliares como Asrock, pero entre Asus, Gigabyte y MSI propiamente tales, las ventas son prácticamente iguales). La expansión de MSI ahora incluye un plantas en Censen y Kunshan, China continental. Con eso, su producción ha alcanzado 19 millones de placas por año. Adicionalmente, han abierto departamentos de ventas y servicio técnico en numerosos países como China, Hong Kong, Taiwán, E.E.U.U., Alemania, Francia, Australia, los Países Bajos, Reino Unido, Japón y España. Actualmente MSI tiene fichas depositadas en todas las casillas de la ruleta, porque además de placas fabrica diversos dispositivos electrónicos. En particular, el negocio de las tarjetas gráficas ya constituye algo así como un tercio de su facturación y no tiene por donde estancarse. En ese sentido, MSI fabrica Geforces y Radeones sin discriminar, y en ambas vertientes tiene presencia, variedad y buenos resultados.

Hablando de variedad y volviendo al negocio de las placas, MSI cubre casi todos los chipsets que uno pueda imaginar, y aunque en nichos especializados no es precisamente líder (particularmente en lo referente a Overclock duro o lo que es la familia Intel) ostenta un bien ganado prestigio de calidad, estabilidad, versatibilidad y rendimiento, lo que para el usuario novato y promedio significa una sola cosa: comprar MSI es irse a la segura. Desde el día en que compré mi primera MSI han pasado varias cosas. Terminé mi carrera, me titulé, empecé a trabajar, me casé, mi mujer empezo a adoptar mascotas y luego nos compramos una casa. MSI también creció en forma permanente. Y como todo en la vida, un desafío es la antesala del desafío siguiente. En este review, MSI se mete sin ningún respeto a un nicho en donde hasta hoy la hegemonía era de otros. Es una placa para socket 775 que hará temblar a Intel. Su chipset es un Nvidia Nforce 4 for Intel y no cualquiera, porque es la versión SLI. Así las cosas, una vez más MSI emprende una aventura. Nosotros tenemos el desafío de sacarle el jugo a la primera placa Nforce 4 Intel SLI que aterriza en estas tierras. El desafío de MSI es ayudarnos a reventar los benchmarks.