El floppy será recordado como un héroe

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Después de eludir a la policía y al FBI durante más de 30 años, un asesino en serie fué finalmente capturado gracias a una tecnología que todo el mundo calificaría como obsoleta.

En su camino inexorable hacia el olvido, el Floppy Disk se dió el gusto de resolver un crímen antes de desaparecer de la faz de la tierra.

Format A: es mi pastor

La decadencia de los floppy empezó a gestarse a la par de la masificación de métodos de almacenamiento alternativo como el disco ZIP (que sirvió como un medio de transición antes de pasar también a la obsolescencia) y la masificación de los grabadores de CD, para terminar de morir con la masificación de los pendrive.

Actualmente el floppy sigue existiendo a niveles marginales más que nada por su utilidad como disco de arranque, tarea para la cual tampoco es indispensable puesto que aunque no todo el mundo lo sepa, crear CD booteables con DOS es relativamente sencillo.

Por lo que a mí respecta, hace tiempo que mis PC ya no tienen disquetera y en su lugar pongo unos puertos USB montados en una tapita de 3 1/2 que me hice un día en que me sentía particularmente artesanal, y cuando un nuevo hardware incluye los drivers en floppy puedo botarlo a la basura o encontrarme en serios problemas, por ejemplo cuando se trata de un disco SATA, en cuyo caso desempolvo una disquetera a medio desguazar que tengo por ahí y rezo por que siga funcionando.

La cruda realidad es que el floppy vive sus últimos años en el planeta, antes de dirigirse al Hades de los floppys en donde son formateados por la disquetera de Lete que trae el olvido.

Un psicópata tech

Desde 1974 a la fecha, el psicópata autodenominado BTK, acróstico de Bind, Torture, Kill, sus principales hobbies y en ese mismo orden, se deleitó enviando oscuras pistas a la policía, extendiéndose profusamente en detalles, reflexiones y hasta poemas sobre sus brutales crímenes, amén de acompañar sus cartas con evidencia física y muñequitos macabros. Otros destinatarios de su morbosa lista de correos eran las emisoras de radio y televisión de todo el estado de Kansas.

En 1991 el asesino desapareció sin dejar rastros, haciendo creer a sus perseguidores que había muerto o al menos que se había retirado de las canchas, pero el año pasado la pesadilla reverdeció los laureles, volviendo a mandar su correspondencia habitual.

Y el floppy?

Calma, que ya vamos a eso.

Como ahora la tecnología tiene alcance y cobertura en zonas en donde en 1991 nadie se imaginó que tendría, el psicópata no pudo ser menos y envió las cartas y poemas en un disco floppy, el cual fué derivado a los laboratorios tech del FBI en donde tras un sencillo procedimiento descubrieron que el disco no era nuevo, sino que había albergado otra información que había sido borrada.

Como usted sabrá, querido lector, el quitar una entrada de la tabla de archivos no lo quita de la superficie, así que la recuperación de datos permitió recuperar trozos de archivos bastante completos.

En esos archivos, se mencionaba en varias ocasiones la iglesia Christ Lutheran Church en Park City, y lo otro que se repetía era el nombre Dennis.

Aquí quiero hacer un aro y no es porque quiera cantar unas payas, sino porque me esperaba que acordonaran la iglesia un domingo por la mañana, o algo así. Me equivoqué: el FBI usó google para ver qué pasaba si buscaban el nombre de la iglesia en conjunción con Dennis y bingo, un hoyo en uno, había un Dennis bastante importante que frecuentaba la iglesia.

Se trataba de un tal Dennis Rader, administrador de la iglesia, hombre de familia y miembro respetado de la comunidad de Park City, pero por sobretodo, el tipo era oficial de policía, chúpate esa.

Como no era cosa de ir y capturar al primer Dennis que apareció en google, se las arreglaron para conseguir ADN de la hija, no sé si le preguntaron o qué, pero pudieron compararlo con el ADN que se repetía en la evidencia física (osea, que no era del finao) y arrojó 100% de concordancia.

Al día siguiente, cuando Dennis Rader volvió a su casa, se encontró con su querido depto de policía en pleno, más el FBI, varios equipos SWAT, la guardia nacional y el escuadrón letal de Chilehardware esperándolo en la puerta, en donde fué capturado en un santiamen.

El 27 de Julio Rader se declaró culpable de todos los crímenes que le imputaban más dos faltas por estacionar en lugar prohibido. La semana pasada le tocó escuchar sentencia y creo que a menos que lo conviertan en vampiro no podrá cumplir con todos los años que le cayeron encima.

En conclusión, queridos amigos, si se las van a dar de tech, sepan bien lo que hacen porque pueden exponerse a una debacle como esta, que por suerte convirtió a Park City, Texas, en un lugar más seguro para vivir, y al viejo y querido floppy en un héroe local.

Lo único que me quedó dando vueltas es: porqué nadie pensó que en realidad el asesino era la hija de Dennis Rader?

Fuente:
PC Mechanic