Integrándose a la fiesta

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Para nadie es un misterio que la opción económica de armar cualquier plataforma es jugársela por una con video integrado. ¿Cómo elegir una placa de este tipo sin ensartarse?

Las opciones son pocas e históricamente se cuentan con los dedos del pié izquierdo. Al menos ahora habrá una opción más, y ya nos extrañaba que no hubiera aparecido antes!

Chipsets gráficos de ayer y hoy

De entre todas las placas madre con video integrado que históricamente han pasado por nuestro mercado, la nobleza nos obliga a reconocer que en su mayoría fueron verdaderos bodrios. La razón es que el desempeño de la VGA integrada se ve mermado por el hecho de compartir recursos con el sistema, generando cuellos de botella, ojos de gallo y patas de laucha.

Si consideramos que las placas con video integrado están destinadas a proporcionar una solución barata que cumpla con el requisito básico: encender, para nadie será un misterio que los fabricantes no necesitan que el chip de esta VGA integrada sea el mismo que ponen en sus tarjetas más caras. Por el contrario, mejor si se trata de un chip viejo y de bajo costo.

Las soluciones con video integrado, en buenas cuentas, constituían una reingeniería de las soluciones tradicionales pero con una VGA pobre de yapa… o al menos a eso nos tenían acostumbrados las placas integradas con chipsets VIA, SIS e Intel.

Sucede que la VGA de estas placas venía literalmente de yapa, porque estas empresas no fabricaban tarjetas de video. Ok, miento, SIS sí fabricaba tarjetas, pero sus líneas Xabre y Volari tuvieron menos difusión que Los Capo. Digamos que el fuerte de Intel, SIS y VIA nunca fueron las VGA y sus soluciones de video que integraron en placas madre dejaron eso bien claro.

Cuando Nvidia metió la cuchara en el negocio de las placas madre tuvo el buen ojo de aprovechar la sinergia de tener una pata en las VGA y otra en las motherboards, poniendo en escena su Nforce IGP 220. En la práctica el rendimiento gráfico de esta plataforma tampoco se podía equiparar al de una tarjeta independiente, pero por primera vez se ofreció integrar un chip gráfico que fuese el mismo que componía una tarjeta de verdad.

El clima cambiante del mercado socket A llevó al primer chipset de Nvidia a ser reemplazado antes de consolidarse. Pero en la generación que siguió y acabó por imponerse en el mercado socket A, fué nuevamente una solución de Nvidia la que se impuso. El Nforce 2 triunfó sobre las soluciones de VIA y SIS por ofrecer un rendimiento, estabilidad, prestaciones y opciones de configuración superiores a las de su competencia. Entre esas prestaciones cabe mencionar el video integrado que nuevamente ofreció en sus Nforce 2 IGP.

La solución gráfica destinada a esas placas fué proporcionada mediante el mismo chip que componía las placas Geforce 4 MX. Esto era un video integrado de por sí más potente que cualquier otra solución de ese tipo en el mercado.

Por alguna razón que no acertamos a entender, los chipsets que Nvidia produjo para la generación de Athlon 64 no incluyó una variante con video integrado. Los progresos entre el Nforce 3 150 y el Nforce 3 250 fueron patentes, pero no incluían un IGP. El paso al chipset Nforce 4 marcó el paso al estándar PCI Express, pero tampoco ofreció una solución integrada.

ATI no duerme

Mientras Nvidia se resistía a sacar a la luz algo que viniera a ser el nuevo estándar de lo integrado en vez del Nforce 2 IGP, ATI no perdía el tiempo. Si bien en su momento había intentado ofrecer una solución integrada para socket A y socket 478 (radeon IGP 320 y 340 respectivamente) el fracaso de esta plataforma pasó sin pena ni gloria… pero ATI siguió trabajando.

El año pasado ATI hizo un nuevo intento, esta vez mediante el Radeon IGP 9100. En la práctica, se trató de una placa integrada para Pentium 4 cuyo chip gráfico equivalía a una Radeon 9000. En otras palabras, se convirtió en la solución integrada con el chip gráfico más potente de ese momento, y así se reflejó en su rendimiento.

PCI Express y la renuencia de Nvidia

Actualmente el hecho de dar el gran salto y pasar del socket A al Athlon 64 tiene una barrera de entrada que distorsiona todo el proceso: Si quiero mantenerme al día con la última tecnología debiera optar por una placa que soporte PCI Extress… pero qué se hace con la VGA? Esto es especialmente duro para aquellos que en su momento invirtieron en una AGP decente para jugar y ahora se encuentran con que deben venderla a bajo precio para optar por una solución básica en formato PCI Express.

Similar es el dilema de la gente que comprará un equipo básico y no quiere comprar algo de la generación pasada: lo natural es optar por un Athlon 64 y ojalá en una placa que soporte PCI Express.

En ese minuto, existen soluciones que ofrecen una plataforma para Athlon 64 con PCI Extress y video integrado, y básicamente son dos. La solución de SIS, con su chipset SIS761FX es por el momento sólo una promesa que eventualmente podría nunca llegar al mercado chileno, o hacerlo sólo a través de fabricantes como ECS, PChicps, Asrock o Foxconn.

La alternativa que queda es actualmente el chipset que ATI hizo para socket 939, el Radeon IGP Xpress 200, también conocido como RS-480.

Actualmente en nuestro mercado se ofrece la placa MSI RS 480, la cual como adivinarán es una placa para socket 939 que incorpora una vga integrada… en la práctica formada por los mismos componentes que integran una VGa Radeon 9600. Una vez más, la solución de ATI volvía a ser la solución gráfica más potente entre las placas integradas.

El silencio de Nvidia

A estas alturas ya nadie entendía nada. Era comprensible que si Nvidia no deseaba sacar una solución integrada de motu propio durante esta generación, era asunto suyo… pero negarse a hacerlo incluso cuando ATI había empezado a ganar terreno en un sector del mercado que antes le era absolutamente ajeno… eso sí era demasiado.

Cuando estábamos convencidos de que Nvidia reaccionaría, una nueva jugada nos dejó incluso más colgados. Nvidia sí dió un paso, pero no en la dirección esperada. En vez de sacar un chipset integrado para Athlon, sacó uno no integrado para Pentium y nos dejó a todos estupefactos.

Señor Nvidia, no se olvide de los pobres!

Que va, los pobres no figuramos en la agenda de nadie, pero no creo que Nvidia pueda dejar de interesarse por un mercado en donde todavía hay público que cubrir. Dicho y hecho, recibimos noticias de que Nvidia está preparando una generación de chipsets para Athlon 64 que son la madre de lo integrado.

Al decir de Digitimes, en algún momento durante la segunda mitad del año (por ahí por Agosto o Septiembre) Nvidia anunciará sus chipsets C51. El C51 vendrá en dos variedades. El C51PV será un chipset para socket 939, mientras que el C51 a secas será para socket 754. En otras palabras, Nvidia tendrá listo el abanico para contruir tarros humildes a base de semprons para socket 754, y cubrirá la gama humilde del socket 939 en un momento en que el sempron 939 sea una realidad.

Por si eso fuera poco, Nvidia pretende dar un segundo golpe de márketing, al ofrecer rebajas de hasta un 20% en las placas con chipset NF4 SLI.

ATI también tiene planes

Por la época en que Nvidia esté haciendo sus jugadas, ATI pretende tener listoco su chipset RS 482, que es como el actual Radeon Xpress pero con soporte para multirendering.

En conclusión, estimados auditores, el mercado de las placas integradas tiene todavía harto movimiento por delante, y lo seguirá teniendo mientras ATI y Nvidia así lo quieran.

La entrevista corta de Chilehard
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Por estos días, el representante de Nvidia para América Latina, Mr. Steve Koch, estuvo de visita en Chile y entre otras cosas se reunió con los medios especializados.

Hoy Miercoles al mediodía tuvimos la oportunidad de reunirnos con él para un almuerzo en el hotel Marriott de Avda Kennedy, en donde conversamos de todo un poco y cuando ya estábamos escarbándonos los dientes y haciendo competencia de chanchitos, a nuestro encargado de relaciones públicas se le ocurre preguntar por el tema que recién hemos informado.

“¿Oiga mister Koch… es verdad que se van a tirar con un chipset integrado?”

Koch nos dijo que oficialmente no hay planes de hacer algo así, pero somos porfiados e insistimos:

“Ok, no hay nada oficialmente anunciado, pero aquí entre nos… el chipset viene o no viene?”

Ahí el gringo se ablandó y dijo:

“Ok, es cierto. Es un hecho que se viene un chipset con VGA integrada,pero no hay nada oficial”.

En resumen, querido lector, podemos concluir que se viene un chipset Nforce 4 con video integrado, que nuestro departamento de Relaciones Públicas abandonó el hotel sin pagar la cuenta, que la comida del Marriott es un asalto y que ahora somos amiguos de Nvidia.

Así es la vida de los reporteros Tech.

Digitimes