Gracias San Guchito por favor concedido

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Siempre me pregunté porqué cuando mi gato se para afuera de la ventana a las 4 de la mañana siempre me despierto ipsofacto y le abro para que entre y se deje de joder, mientras que en la mañana pongo el despertador a todo chancho y no hay caso de levantarme.

Por suerte hay gente que piensa en esos problemas y saca inventos ad-hoc.

Etapas del sueño

Desde chico que noté una de las grandes problemáticas del sueño. Siempre soñaba que me ganaba feroces bicicletas, que me encontraba entradas a fantasilandia o que me hacía amigo de los Magníficos, todo lo cual desaparecía al despertar.

Con el correr de los años la cosa empeoró. Soñaba que me iba de luna de miel con Erika Eleniak, la cual me esperaba en la habitación mientras yo hacía el check-in, e inevitablemente despertaba antes de alcanzarla en la suite nupcial.

Hay otras variantes en que sucede el caso contrario, en donde uno sueña que vuelve a la universidad a un exámen que define el semestre y por supuesto la materia es más rara que gallina con orejas. Otras veces es más grave y uno sueña que debe como mil millones al fisco y que se acaba de ganar un viaje a la capacha. En esos casos es un alivio despertar pero a la larga el problema es el mismo… ¿Porqué el despertador siempre es tan inoportuno?

Eso, porqué?

La respuesta, pequeño padawan, es que el sueño tiene distintas etapas. Esas etapas van desde un estado de sueño muy superficial en donde uno bordea la vigilia (osea, cuando uno está a punto de despertar o bien esas veces en que has comido mucha carne mongoliana y sencillamente pasas toda la noche semi despierto) a sueño profundo en donde no te despiertas ni para los temblores. Por ley de Murphy, el despertador tiende a sonar en momentos en que estás más dormido que Cthulhu, y es por eso que es tan pero tan peludo levantarse por las mañanas.

Este mismo fenómeno explica que a veces te despiertes por tu cuenta a las 5 a.m. sin una pizca de sueño, cuando has dormido menos de lo que duermes usualmente. ¿Es posible entonces despertarse cada mañana fresco como lechuga o es una utopía?

Es posible!

El SLEEPTRACKER es un reloj como cualquier otro que durante la noche monitorea el estado de tu sueño registrando las mayores y menores profundidades de éste a lo largo del descanso.

Fijando una hora límite y una ventana de tiempo -digamos, 20 minutos- el reloj vigilará la profundidad de tu sueño en los 20 minutos previos a la hora límite, despertándote en el momento en que pases por un sueño muy superficial. Si te tocó estar especialmente raja durante esa ventana, la alarma sonará justo en el límite, tal como un despertador normal.

El reloj es ergonómico y no molesta para nada durante el sueño, y encima te permitirá revisar la calidad de tu sueño, permitiendo revelar problemas como apneas del sueño y otras anomalías que normalmente requieren de un polisomnograma para quedar en evidencia.

En conclusión, este juguete podría ser de gran ayuda para el remolón promedio, y te enteraste primero en CHW, un portal tech en donde no sólo nos dedicamos a los tarros, sino que además nos cuesta despegarnos de las sábanas cada mañana.

Fuente: A True Review