FayerWayer Labs: Probando el Honda Civic Híbrido

FayerWayer Labs: Probando el Honda Civic Híbrido


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. Ayer fui a una reunión en AtinaChile, y entre tema y tema, me contaron que Honda Chile les había prestado un Honda Civic Híbrido, ya que ellos hablan mucho sobre los autos híbridos en su página web. Ni tonto ni perezoso les pregunte si podía dar una vuelta.

Antes de seguir, unas palabras explicativas. Si el iPod es el niño símbolo de los reproductores MP3, el Toyota Prius es el niño símbolo de los autos híbridos. A falta de los famosos Toyota Priuses buenos son los menos conocidos Honda Civic Híbridos. Toyota aun no tiene planes para vender autos híbridos en Chile, pero Honda ya tiene un modelo disponible, convirtiendo a Chile en el primer país de America Latina con autos híbridos circulando. Que un auto sea híbrido significa que tiene tanto un motor eléctrico como los tradicionales motores a combustión interna (lease, gasolina). La gracia, a diferencia de los autos puramente eléctricos es que no necesita ser “enchufado” para cargarse, el mismo motor a gasolina produce la energía para mantener las baterías cargadas (adicionalmente, cuando frenas, el motor eléctrico se convierte en dinamo entregando energía adicional a las baterías). De esta manera, puede ir alternando la fuente de propulsión que usa, aprovechando el puro motor eléctrico para andar en la ciudad a baja velocidad y encendiendo el motor a gasolina cuando necesita mayor poder (como en una autopista).

Para mi sorpresa, no sólo me respondieron con un “vamos”, si no que además me pasaron las llaves. Lamentablemente sólo tenia la cámara de mi teléfono móvil, por lo que las fotos están terribles. A continuación, mi primera vez (manejando un auto híbrido, claro está).

Parto por aclarar que no soy crítico que de autos por lo que no tengo idea de torque (105 libras a 3000 rpm) y caballos de fuerza (93 caballos a 5700 rpm). Así que si quieres todos esos datos, están en el sitio de Honda.

Por dentro el auto es casi igual a un Honda Civic cualquiera, cómodo, bien construido, pero sin lujos. Este debe haber sido el modelo “Full Equipo” ya que tenia un interior beige y palanca de cambios automática de aluminio (aparte de los vidrios eléctricos, cierre centralizado y todo lo esperado).

Al prender el auto notas la primera (y casi única) diferencia, al contrario de los autos normales, el Civic Hybrid es muy silencioso. Saliendo del estacionamiento subterráneo, apenas sentías el motor ronroneando mientras escalaba hacia la salida. Una vez andando (fui a la Autopista Kennedy), sientes que el motor a gasolina se enciende para reemplazar al motor eléctrico. Si necesitas mayor fuerza (si pisas el acelerador a fondo cuando estas escapándote de la policía), el motor eléctrico vuelve a participar para darte más poder. Pero casi siempre, es un caso de uno u otro, prendiéndose e intercambiando responsabilidades fluidamente (si no fuese por el panel, no te darías cuenta). A diferencia de lo que he oído por ahí, nunca sentí que al auto le faltara potencia. Se sentía igual de capaz que un auto regular.

La única otra diferencia, es el panel de instrumentos. Aparte de todo lo clásico, tienes un par de indicadores nuevos: “CHRG” (Charge = Carga) donde se van encendiendo unas luces verdes cada vez que frenas mostrándote la cantidad de carga que fue capaz de obtener al funcionar de Dinamo con el frenado; “ASST” (Assist = Ayuda) que va indicando la cantidad de ayuda que el motor eléctrico le esta aportando al motor a gasolina (no se enciende cuando solo uno esta funcionando); y finalmente, el nivel de carga de la batería (en el modelo que probe, esto se mantuvo siempre al 75% de carga).

En resumen: Quiero uno. Me parece una idea lógicamente obvia que gradualmente todos los autos sean híbridos, especialmente en ciudades tan contaminadas como Santiago. Sin contar el ahorro de combustible. Aún no sabemos a que precio estará disponible en Chile. En USA vale US$19,990 ($11,450,600 pesos chilenos). Es decir, esperemos que siga bajando de precio, pero al menos es más barato que un Venturi Fetish.

Mi amigo Paolo Colonello de Atina Chile me acompaño en el paseo y fue el que saco algunas de las fotos del panel cuando me recomendo que manejar y sacarle fotos al panel al mismo tiempo no era una buena idea (gracias). Sin embargo, no tengo ninguna foto para mostrarle a mi madre mi alegria al manejar uno de los primeros autos híbridos de Chile (Mamá, tendrás que creerme).