Aún no damos con uno bueno

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Tal parece que este pobre sitio está condenado a dar tumbos de un hosting a otro, teniendo una sola certeza:

– Cada nuevo hosting cobra más caro que el anterior, y el servicio ofrecido es peor.

Lí­mites de tolerancia

En el mundo de los negocios prima la ley de la selva.

Me da por pensar que si uno no paga en el supermercado porque le faltan dos lucas, termina aporreado e insultado por guardias, registrado en una sala secreta y sometido al peor de los escarnos. Pero el supermercado le debe 9 millones de dolares a Corpora Tres Montes, Nestlé, Soprole y Carozzi desde hace 5 meses y no tiene intención de pagarles. ¿Cuál es el peor ladrón?

De la misma manera, cuando uno ofrece un servicio a un cliente grande, al menor desliz te dan con el contrato en la cabeza y terminas sin un peso. ¿Qué pasa cuando el que ofrece el servicio es más grande que el cliente? Pues es cosa de que recuerden cuantas veces se los ha cagado Chilectra, Entel, Autopista Central y hasta el Almacén de Don Giuseppe, en donde haces una cola de media hora para comprar marraquetas crujientes a la hora de once, y cuando por fin vas a sacar pan ves que los pocos que quedan tienen una pinta de haber sido manoseados por cuarenta viejas chanchas que estaban antes que tú en la fila (alguien está de acuerdo en que debieran amputarle las manos a la gente que apreta el pan para ver cuál se lleva?).

Sucede que el lí­mite de tolerancia de un cliente vapuleado es una cosa que va cambiando. En un primer momento uno se siente dispuesto a alegar hasta si le traen la bebida en botella cuando uno la pidió en lata. Con el paso del tiempo, ese mismo cliente termina conformándose con que le traigan alguna tontera pa tomar que no esté caliente ni sea salada. De tanto someterse al mal servicio, uno se va resignando, porque simplemente nadie tiene tiempo para pasar 24 horas diarias peleando.

La experiencia de CHW

Cuando partimos con este sitio, nos colamos en el servidor que alojaba a Sickhard, y la cosa andaba decentemente.

De vez en cuando experimentábamos algunas caí­das, pero en general la cosa funcionaba normalmente.

Cuando venció ese contrato, conversando entre los miembros del staff alguien propuso mudarnos al hosting de un buen amigo suyo, que por desgracia pese a ser el dueño de la empresa de hosting, no la supervisaba tan directamente como era deseable, lo cual incidió en que el servicio fuera ligeramente peor que el anterior, pero en general estable.

El servicio, pobre pero aceptable, se mantuvo hasta que a mediados de enero, estando el dueño fuera del paí­s, la empresa sufriera la averí­a de un disco duro que alojaba nuestra base de datos. En teorí­a el contrato no los responsabiliza por la pérdida de información y de paso es responsabilidad del cliente resguardarla y respaldarla.

El problema fué que nos dijeron que ellos tení­an un respaldo onda del dí­a anterior… lo cual no era cierto. En espera de que su jefecito volviera al paí­s, el chancho perdedor que vigilaba los servidores nos mintió para ganar tiempo. Y eso terminó de enfurecernos.

Finalmente nos cambiamos al hosting actual, pensando que pondrí­amos fin a los problemas… craso error. Con la que tuvimos esta vez, hablamos de 5 caí­das en el primer mes de servicio… da para pensar.

Los problemas han ido desde mantenciones programadas hasta cambios de servidores… todo bastante raro y coronado por lo que pasó ahora.

Sin preguntarle a nadie, el hosting cambió la versión de la base MySQL, dejando una versión que el Postnuke simplemente no sabe leer. Llevamos dos dí­as corriendo como locos, tratando de actualizar el postnuke, reconfigurando la base, corriendo en cí­rculos y bailando el hokey pokey.

Finalmente, hemos conseguido que el hosting nos cambiara a una base que corriera la versión anterior… con lo cual hemos conseguido levantar el sitio… pero como verán, en la migración de una base a otra, todos los caracteres latinos se han corrompido, dejando gran parte del texto como una majamama ilegible.

Estamos trabajando para devolverle la funcionalidad al portal. Mientras tanto, apóyennos con su presencia, y solidaricen con nosotros odiando al hosting.

Saludos.

Amenadiel, Press VP.