Una combinación explosiva

Una combinación explosiva

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Esto es como juntar fósforos y dinamita… como echar nitroglicerina en una betonera, como convidar a la Bachelet a la fuente alemana, como comerse un kilo de ciruelas con un litro de leche chocolatada: “KABOOOM!”.

Vean lo que pasa cuando una placa DFI se junta con un Pentium M.

Intro: El pentium M.

A diferencia de lo que hace AMD con sus procesadores portátiles, el Pentiun M no es un pentium 4 corriendo más despacito para generar menos calor. No deja de ser cierto que los Pentium 4 sí­­ debieran hacer un esfuerzo para consumir y calentarse menos… pero ese papel ya está ocupado: El Pentium 4 Mobile es un procesador portátil prácticamente igual a un P4 cualquiera pero con menos consumo y temperatura.

A diferencia de su hermano fortachón, el Pentium M no es ni pariente del Pentium 4, osea, ni sobrino en segundo grado ni vecino ni conocido. En la práctica, los mandamases de Intel se deben haber dado cuenta para donde iba la tecnologí­­a Netburst que vení­­a desarrollándose desde hace 10 años, así­­ que aunque sacó Pentium 4 Mobile, también reunió a un grupo de cientí­­ficos israelí­­es y les dijo:

– Ya muchachos, les encargo un procesador X86 que sea eficiente, consuma poca energí­­a y se caliente poco.

– Ya… pero zi gazzzta!!!! -dijeron haciendo el signo “Iñi Piñi”, contraseña del Priorato de Sion.

– Da lo mismo, tómense su tiempo y partan desde cero, porque no quiero que se basen en ningún Pentium.

Dicho y hecho… sacaron algo que era radicalmente distinto, algo que por mucho menos energí­­a y calor que un P4 Mobile, podí­­a rendir proporcionalmente mucho más, megahertz por megahertz.

El Pentium M, conocido en cí­­rculos ocultistas como Pentium 6, se inventó pensando en Notebooks de aplicaciones livianas, en donde la duración de la baterí­­a fuese lo primordial. Bajo ese concepto se integró como piedra angular de la plataforma Centrino.

Esta plataforma era, una lí­­nea de notebooks que destacaban por ser livianitos, delgados, con una duración de pilas hasta 4 veces mayor que los notebooks normales, etc etc. Aunque en rigor da lo mismo que un Notebook sea Centrino mientras tenga un Pentium M (porque hay otros que no son centrino pero son igual de buenos, y tienen chipset VIA y SIS) Intel destinó ingentes cantidades en que el conjunto de CPU, Chipset y Wireless como plataforma se ganara un prestigio.

Intel se cuidó muy bien de que el Pentium M destruyera el nicho de mercado del Pentium 4 Mobile, puesto que en la práctica este último apuntaba a “Notebooks tan potenten que rivalizan contra un PC de escritorio”. Esto es peligrosamente cierto: consumen tanta potencia que mejor no los desenchufes, y pesan tanto que mejor no moverlos del escritorio. Bromas aparte, sí­­ tení­­an razón en que la potencia bruta de un P4 Mobile es mayor a la de un Pentium M, principalmente porque están clockeados a mucha mayor velocidad. En este momento el Pentium M existe en velocidades de entre 1.6 y 2.0 Ghz, mientras que el Pentium 4-M llega hasta los 3.2 sin asco. (Velocidades sujetas a corrección porque me las inventé).

Si consideramos que Intel se cuidó de no canibalizar al Pentium 4 M, con mayor razón no tení­­a ninguna intención de que el Pentium M le hiciera sombra al prescott… serí­­a absurdo pensar que, tal como el Barton Mobile pasó de los portátiles a la parrilla de las nforce 2, un Pentium M pudiera opacar a la lí­­nea principal de Intel. Eso, hasta que DFI fué con la maldá…

Tiene cara de bueno para el futbol.

Dicen que en los años 80 los clubes chicos contrataban a cualquiera que tuviera pinta de argentino. Si consideramos que los clubes grandes contrataban a cualquiera que jugara en argentina (con algunos hallazgos como Barticiotto y la vieja Reinozo) no es difí­­cil creer las historias que dicen que a veces llegaban unos flaites de allende Los Andes a vender chaquetas de cuero a clubes de segunda división, y terminaban contratados como jugadores profesionales… con paupérrimos resultados, desde luego.

Bueno, con esto de los tarros la cosa es igual. Da lo mismo si te venden un abrelatas o un celular. Uno al ojo dice: “este tiene cara de bueno pal overcló!” y empieza a cranear cómo meterlo en el socket más cercano.

En ocasiones esto no es tarea fácil, y sin ir más lejos, nuestros amigos franceses de X86 Secrets, en su afán por pichicatear un Pentium M, tuvieron que llegar al extremo de abrir un notebook, hacer un disipador artesa a punta de dremel y lija (pobre SLK947, qué te han hecho!).

En esta noticia, nuestro corresponsal Telo Enchantí­¨ nos contó sobre esa epopeya, después de la cual dicen que se fué a celebrar con todo el team de X86 Secrets a una disco en Montmartre, en donde la mina más sana tení­­a como mí­­nimo Sí­­filis. Pa que cachen el tugurio. Bueno, aquí­­ viene el link: Los franceses siguen con su tour de grace.

En esa ocasuón, como las opciones de la bios con suerte permiten ajustar la fecha, tuvieron que intervenir fí­­sicamente la placa a punta de chips pichicateados, cautines de a luca, y ese tipo de cosas, logrando un glock de 2.4 Ghz, rendimientos que rivalizan con un Athlon 64 y humillan al Prescott y finalmente un Notebook inutilizado.

Overclock para todos shico

El método de overclockear el Pentium M se repitió en distintas experiencias, todas ellas resultando en que, a velocidades medianamente pichicateadas, la eficiencia del Pentium M lo poní­­a por encima de los Prescott más cabrones, llegando a rivalizar con el Athlon 64, tanto en rendimiento general como en rendimiento por Mhz.

Bueno, el potencial de un Pentium M overclockeado era difí­­cil de ignorar para ese entonces. Si a eso sumamos que algunos fabricantes desconocidos como Conell empezaron a sacar placas mini-ITX para Pentium M aprovechando el bajo consumo para destinarlo a hacer Silent PC y HTPC, la idea estaba servida: habí­­a que puro sacar una placa overclockera para Pentium M.

Overclock, quién dijo Overclock?

Ahí­­ Oscar Wu levantó la testa y se fijó en el potencial de esta joyita. Y se puso a trabajar en una placa desktop que reuniera lo mejor de los dos mundos.

El resultado es la apetitosa DFI 855GME-MGF, una placa en formato Micro ATX que se basa en el chipset intel 855GME, y que trae casi todo lo que se puede pedir de un producto cabrón, a saber:

– Gigabit Lan
– 2 SATA capaces de hacer RAID-
– 4 USB 2.0
– AGP 8X, PCI y PCI-X ( PCI de 64 bits, no PCI Express).
– Intel Extreme Graphics 2
– Audio Realtek 5.1

El Pentium M que probaron en HardOCP corre a 2.0Ghz y tiene un bus interno de 400 Mhz (contra los1066 que tienen los nuevos Pentium 4 EE) y las memorias corren a 333 Mhz. El pichicateo de la placa permitió llevar esto a un total de 2.4 Ghz, con bus interno de 560 Mhz. Las memorias, por su parte, pudieron subir hasta 374 Mhz.

Los resultados son reveladores:

Así­­ que, finalmente, Intel tiene un producto que ronca en rendimiento/consumo… pero que por ahora, cuando la variable precio entra a la pelea, se va a la mierrr!

Ya veremos qué pasa con esto. Si las placas se masifican y la plataforma se populariza, yo que intel me deshago del Prescott y sigo por este lado.

Por último, y por si a alguno se le ocurre semejante tontera: esta plataforma es por completo
incompatible con el socket 478 de los Pentium 4.

Fuente: [H]ardOCP. (Gracias por las fotos Kyle, eses nuestro amigo!).