Era que no…

Era que no…

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Los muchachos de LostCircuits hicieron un review de la Asus AX800 Pro. No fueron los primeros en testear este GPU, pero sí­­ los primeros en descubrir cómo modearlo a una Radeon X800 XT.

El review inicial

Al parecer los muchachos de Lostcircuits se picaron porque ATI les dijo que no pensaba enviarles una Radeon X800 Pro para testear, ni menos una X800 XT Platinum. Parece que todos los sitios se subieron por el chorro y los dejaron sin tarjetas para enviar.

Al final, se consiguieron una Asus AX800 Pro y la tiraron a la parrilla probándola con un Athlon FX53, en donde arrojó muy lindos resultados y un incremento de al rededor del 50% de rendimiento por sobre la 9800XT.

El bundle de la tarjeta es completí­­simo y le lleva incluso una webcam de 300kpixeles:

Una vez hecho todo lo tradicional, los geeks sacaron el ventilador y se pusieron a examinar el GPU.

Qué hay que examinar?

Resulta que la X800 Pro tiene 12 pipelines y clock a 475Mhz. La X800XT tiene 16 pipelines y 520Mhz. Dejando esa diferencia de lado, el GPU aparentemente es el mismo, por lo que cabe pensar que existe alguna instrucción que permite deshabilitar selectivamente uno o más de los cuatro grupos de 4 pipelines.

En segundo lugar, esta tarjeta viene con memorias de 2ns GDDR3, lo cual ofrece un máximo teórico de 500Mhz. Al parecer, estas memorias serí­­an la diferencia más radical entre un modelo y otro, pero eso no quita que haya mucho que ganar habilitando los 4 pipelines que duermen en la X800 Pro.

La gente de LostCircuits de alguna manera descubrió que para activar los 4 pipelines restantes habí­­a que unir dos puentes que están sobre el GPU. Además de esto, tuvieron que flashear la tarjeta con la BIOS de una X800 XT genérica, lo cual le quitó la caracterí­­stica de ser una Asus y quedó como ATI genérica, pero todo sea en nombre de la ciencia.

Y qué pasó?

La tarjeta quedó con 16 pipelines habilitados, y al cambiar el BIOS su GPU quedó automáticamente en 520Mhz.

Los primeros benchmarks fueron con el Aquamark y paradojalmente, después de tener los 16 pipelines andando, el puntaje fué menor. ¿Qué onda? ¿Realmente se habrí­­an habilitado? ¿Cómo comprobarlo? Para estas cosas tan nuevas ya no sirve el Aida 32 así­­ que estaban medio cagados.

Cuando probaron con 3DMark2001 vieron que los resultados eran prácticamente iguales (Mejoraba de 23400 a 24300 marks), lo cual seguia siendo absurdo si pensamos que como mí­­nimo debiera reflejarse el overclock de 475 a 520 Mhz.

Los expertos dedujeron que este fenómeno tení­­a que deberse a que el CPU y las memorias, por muy cuicos que fueran, estaban constituyendo un cuello de botella. Tal como ellos dicen, si tu parrilla es un duron de 600, es posible que una Geforce 2 y una Radeon X800 rindan igual.

La cosa es que empezaron a probar tests que fueran más exigentes con el GPU, para que el cuello de botella se trasladara a esa parte del sistema. Corriendo el 3DMark2001 en 1600 x 1200 x 32 bpp, la diferencia crece. De 12 lucas subieron a 14, y aunque esta diferencia podrí­­a atribuí­­rse al overclock, las pruebas individuales evidenciaron diferencias que van más allá.

Finalmente, al llegar a 3DMark2003, la diferencia quedó clara. La tarjeta habí­­a aumentado su puntaje de 8700 a 10900. Los 4 pipelines estaban demostrando su valí­­a.

En definitiva, el mod fué exitoso pero hay dos cosas que destacar:

– La primera, y más importante, que nadie garantiza que los 4 pipelines adicionales estén buenos, ni que el core de la x800Pro resista la velocidad de la x800xt sin artefactos. Esto es de perogrullo pero vale la pena recordarlo.

– La segunda, que por ahora este mod requiere alteración fí­­sica de la tarjeta, lo cual implica garantí­­a nula. De todos modos ambas son tan caras que dudo mucho que veamos ese fenómeno por estos lados todaví­­a.

Fuente:
Lost Circuits