La Odisea de un Consumidor.

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La historia de un notebook, una empresa inescrupulosa, un hombre sin poder ni influencias, y la cruzada que inició para defender sus derechos.

Todo esto y mucho más en un artí­­culo que pareciera relatar una pesadilla hecha realidad.

En todas partes se cuecen habas

Tal como en Chile es posible toparse con cientos de casos de consumidores pasados a llevar por empresas inescrupulosas, serí­­a un error pensar que esto mismo no ocurre en otras partes del mundo.

Es posible que en paí­­ses más desarrollados las organizaciones que defienden al consumidor tengan más poder, sean más proactivas y puedan hacer trastabillar a una compañí­­a que incurre en malas prácticas. Al parecer, en España no es tan así­­, y pese a ser parte del primer mundo todaví­­a persisten costumbres que uno creerí­­a propias de un paí­­s tercermundista como, bueno… como Chile.

Antecedentes

El 2003 un estudiante de informática, que se hace llamar Juannabis, hizo una tremenda inversión, comprando el mejor notebook que su presupuesto permití­­a, a la empresa Ahtec. (Nunca la habí­­a escuchado). El PC llegó con algunos defectillos como contacto imperfecto en los puertos PS2 y RJ45… eso no es tan inusual y le ocurre a marcas tan prestigiosas como IBM o Toshiba, los cuales eventualmente responden regalando una tarjeta PCMCIA que reemplaza los puertos defectuosos. Bueno, en este caso no fué así­­.

El muchacho envió el PC a reparar y éste volvió con los mismos problemas. En el servicio técnico le dijeron simplemente que a ellos les habí­­a funcionado bien… que las fallas no existí­­an… así­­ empezó a tejerse la historia del largo peregrinar de un consumidor solitario contra una empresa inescrupulosa.

La Odisea

La historia está lejos de terminar. Después de un año de comprado el notebook, de innumerables visitas al servicio técnico, llamadas por teléfono, intercambio de mails, y malos ratos al por mayor, a Juannabis lo siguen tramitando.

Las fallas que en un principio eran de tono menor, fueron volviéndose progresivamente más graves, llegando a que el notebook enciende cuando quiere, se cuelga en cuestión de segundos, tiene pixeles quemados en la pantalla y, vergí­¼enza de vergí­¼enzas, se le está pelando la pintura.

Ha recurrido a la oficina del Consumidor, una especie de Sernac español, el cual prácticamente no hizo nada de nada y aparte de hacerle perder meses esperando una resolución, lo dejó donde mismo.

Recurrió a distintos medios especializados, como son las revistas PC-World, PC-Actual, ComputerWorld y Computer Idea, a las cuales mandó numerosas cartas que no fueron respondidas ni atendidas pero, saben qué, esas cartas no sólo fueron recibidas, sino que fueron retransmitidas por las revistas a Ahtec, que además de toda su irresponsabilidad previa ahora arguyó que habí­­a intenciones de injuriar por parte del comprador. Imagí­­nense.

Y la historia sigue, y sigue, y sigue

Per Juannabis fué escrupuloso y puntillista. Ha guardado copia de todos los mails intercambiados con los distintos medios y con la empresa Ahtec, documentando esta tremenda estafa para exponer a los ladrones al escarnio público. Su cruzada podrí­­a haber sido fácilmente acallada si la empresa hubiera cumplido con su deber. Pero no, quisieron pasarle por encima, engañarlo, tramitarlo… y despertaron al guerrero que duerme hasta en el más piola de los hombres.

Tanta es la relevancia de la cruzada de Juannabis, que buscando en Google por “Ordenadores Ahtec” su sitio es el primero de la lista. ¿Cuánto le habrá costado a Ahtec en imágen su deslealtad para con un cliente? Mucho, pero no lo suficiente.

Los invito a visitar el sitio de Juannabis en donde podrán enterarse de los pormenores de su lucha, el descaro de los técnicos, la indiferencia del medio, y la valentí­­a de un consumidor que simplemente no quiso dejarse pisotear.

Link al sitio de Juannabis

Fotos del Notebook fallado (Warning, graphic!):
Foto 1
Foto 2
Foto 3
Foto 4
Foto 5
Foto 6
Foto 7
Foto 8.