Cotizando pcs en una multitienda

Cotizando pcs en una multitienda

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Objetivo Principal: Ver el grado de conocimiento que poseen los vendedores con respecto al producto que promocionan. Saber si el vendedor es capaz de mentir con tal de que compres algo.

Ayer salí de la pega y me dirigí a cotizar pcs a un par de multitiendas.

Objetivo Principal: Ver el grado de conocimiento que poseen los vendedores con respecto al producto que promocionan. Saber si el vendedor es capaz de mentir con tal de que compres algo.

Otros objetivos: Ver la oferta de pcs de “marca”.

Primera incursión: Almacenes París de Plaza Lyon.

Entré y vi alrededor de 4 vendedores. Dos de ellos jugando ajedrez en un pc, otro haciendo algo de “mantenimiento” en los productos y un tercero de pie atento esperando clientes. Me di unas vueltas observando pcs. Buenos pcs, muy agradables a la vista. La descripción de los equipos es muy vaga, pero suficiente para entusiasmar a los no entendidos.

El vendedor atento se me acerca y me pregunta que necesito. Le explico que estoy buscando un pc para juegos. Me muestra una serie de pcs, recalcándome el procesador y el monitor. Tarjeta Madre? Para nada, parece que no existiera pero todos sabemos que es un factor demasiado importante para obviarla. Le pregunto si ese equipo es el mejor que tiene, pues quiero que me dure mucho. Me lleva hasta un Celeron 2.0, con video 64 mb (integrado, obviamente. Tienen un rendimiento mediocre para juegos). “¿Este será suficiente?” pregunto, a lo que me contesta:-“Sinceramente no. Este no es lo mejor para juegos futuros pero podrías instalarle una tarjeta de video externa” y me señala lo alto de la vitrina. Dos geforce2 mx, dos geforce4 mx, dos Kyro (si, Kyro!) y dos GeForce FX 5200. Me sugiere la GeForce FX 5200. “Increíble, una GeForce FX!” exclamo. “Eso es lo mejor que hay para juegos, cierto? pregunté, para que se moje el little. “La verdad es que no. Con esta tarjeta podrás jugar tranquilamente inclusive el Matrix, pero para juegos futuros tendrías que poner otra tarjeta. Para eso el equipo cuenta con Tecnología Abierta y podrás cambiar la tarjeta de video cuando gustes sin perder la garantía”.

Como me vio tan interesado, me dijo:”Por la compra de un computador te regalamos impresora y escáner, pero podríamos llegar a un acuerdo para que en vez de eso te regalemos la GeForce FX 5200… Me gustó eso de la Tecnología Abierta, en que no te amarran al servicio técnico de la tienda o el ensamblador por si quieres . Además, el vendedor fue muy atento y sincero al explicarme que el equipo no era TOP (de hecho, ningún pc era de última generación, ni siquiera de penúltima). Nunca trató de engañarme diciendo “esto es lo mejor del mercado, con este pc hackearás al pentágono y la nasa”. Por otro lado, el ofrecimiento de la GeForce FX 5200 a cambio de la impresora y el scanner es un muy buen plus. Ok, el equipo no es la octava maravilla (ni tampoco la séptima), pero por lo menos el vendedor se esmera en ofrecer lo mejor que hay en la tienda sin recurrir a engaños.

Conclusión: Muy buena atención al cliente. El vendedor se preocupa en ofrecer lo mejor que está a su alcance sin caer en publicidad engañosa.

Segunda incursión: Falabella de Ricardo Lyon.

Me di unas vueltas mirando computadores. Definitivamente tenían más surtido que en Almacenes París, pero la calidad andaba igual. Estaba aburrido dándome vueltas por los pcs hasta que un vendedor se me acerca a ayudarme. Le doy el mismo verso que al tipo de A. París. – “Busco un pc para jugar…”

Me muestra un equipo y, al igual que todos, me dicta casi de memoria el procesador, el monitor, la Ram, etc, etc. El computador era original sin ser una obra de arte. Tenía 32 megas de video… obviamente integrados. – ¿Eso es suficiente para jugar?-. Sin mucho convencimiento me dice que si. “Necesito que el pc aguante harto tiempo. ¿Cómo andará con juegos futuros?” Me dice muy suelto de cuerpo que trae el Microsoft Age of Empires 2 y el Flight Simulator 2. ¿Debo entender que esos juegos son lo último de la tecnología?… Mientras me habla del Flight Simulator me hace la cotización y asumo que hasta ahí llegó todo.

Me engrupe con que el equipo es lo último de la tecnología y más encima me manda pa la casa antes de que pueda seguir interrogando. Obviamente acá no se cumple la idea de regalonear al cliente.

Conclusión: Vendedor chanta.

Los Equipos Ensamblados: Opinión General.

Mi opinión sobre los equipos ensamblados es que, sin duda, las grandes marcas ensambladoras (dell, compaq) de pcs se preocupan mucho de la presentación de sus equipos con gabinetes muy acabados, lineas modernas, monitores que hacen juego con el teclado y el mouse… nada que decir con respecto a la estética. Pero cuando hablamos de configuraciones. lo único que se destaca es: Procesador y Monitor. En segundo plano tienen la memoria RAM (256 mb, algo ajustado), discos de 30 y 40 Gbs y los megabytes de video AGP. Los ententidos se darán cuenta de que omiten datos demasiado importantes como lo son la Placa Madre, su chipset, tipo de memoria que ocupa, etc, etc.

Estos equipos no son del todo malos. Ideales para quienes pueden pagar el costo extra y sentirse protegidos por la garantía de uno o más años que ofrecen las multitiendas. Además, entregan el equipo configurado con software original y funcionando y generalmente cuentan con soporte telefónico. Eso sí, nunca son lo último de lo último y generalmente la configuración del equipo está desequilibrada (tremendo procesador, mediocre placa madre) pero para un usuario de aplicaciones SOHO (hogar y oficina) es suficiente. Ahora, si tiene la ocurrencia de instalar y ejecutar procesos multimedia que exigan muchos recursos (últimos juegos por ejemplo) entonces el computador hará agua.

Peras y Manzanas: Piensa que tu PC es como un automóvil

El usuario es el pasajero y necesita un vehículo con chofer para negocios. La multitienda les ofrece un vehículo (computador) para viajar por el país. Con bombos y platillos les dice que su chofer será Juan Pablo Montoya (Athlon XP 2400+), tendrán una tremenda ventana para ver el paisaje (monitor 17), un asiento muy cómodo (teclado ergonométrico y mouse ad hoc), radio con cd con tremendos parlantes (full multimedia). Hasta donde la multitienha ha descrito el PC, suena tam bien que el usuario está feliz. Llega el auto con Juan Pablo Montoya al volante y la radio toca un cd de cumbia que se oye muy bien. El auto por fuera tiene una excelente terminación (gabinete de lujo) y todas las comodidades descritas por la multitienda. El pasajero se sienta y comienza el viaje de negocios. Durante la ida y vuelta por la ciudad no hay problema. El vehículo anda a una velocidad máxima de 70 K/hora y el pasajero está llegando a buena hora a las convenciones. Hasta que lo llaman de urgencia a una junta extraordinaria 400 kilómetros al sur. “No importa”, piensa el pasajero. “Con este pedazo de auto y el excelente chofer, llego en menos de tres horas”. Salen de la ciudad y toman la carretera. El pasajero nota que el vehículo no supera los 100 Km/hor
a. “Que raro”, piensa. A la hora de viaje se da cuenta de que han avanzado menos de lo presupuestado y que a ese ritmo llegará bastante atrasado. “Hey Montoya, que está pasando? Por que tan lento”‚ “No puedo ir más a prisa, señor”, “¿Cómo que no? Yo te he visto manejar un vehículo a más de 360 km/hora. “Está en lo correcto señor, pero eso es con otro vehículo. “¿Otro vehículo? ¿Acaso este tremendo automóvil es malo?. Apean el auto a un lado de la carretera. “Mira que precioso auto Montoya, y tiene hasta radio con CD. Fíjate en estas terminaciones, el color de la pintura, el tapiz de los asientos…

Juan Pablo Montoya abre el capó del auto y muestra al pasajero el motor (placa madre) y toda la maquinaria interna (chipset de la placa madre). Es de un Lada Samara. Obviamente el pasajero/usuario no tiene la más remota idea de que es eso, así que el chofer explica: “Para que el conductor (procesador) pueda mostrar todo su potencial, necesita de un motor y maquinaria (placa madre y chipset) que acompañe. De otra forma mis habilidades son subutilizadas. Yo he conducido a más de 360 km/hora con motores realmente buenos, pero con este vehículo difícilmente sobrepasaré los 100 km/hora. El pasajero, algo decepcionado, medita “Demonios, pagué por un auto vistoso, con algunas comodidades y con un piloto de renombre, pero a la hora de exigirlo al máximo este vehículo me dejará tirado. Lamentablemente no tuve a nadie que me asesorara. Y así continuaron el viaje oyendo cumbias alegres para disminuír la pena, asumiendo que tardarían más de tres horas en llegar a destino.