Científicos Israelitas han creado un avance que parece salido de libros y películas de ciencia ficción, robots capaces de reptar dentro de nuestras venas.
Estos robots, salidos de la Universidad de Techion, miden cerca de un milímetro y utilizan la tecnología MEMS (Sistema micro-eléctrico-mecánico) para poder reptar a una velocidad de 9mm por segundo, sin tener motores piezoeléctricos, sino usando campos magnéticos y el propio flujo sanguíneo.
El objetivo es usar estos robots para diagnosticar y posiblemente tratar algunos bloqueos arteriales y cáncer. Claro está, que estos robots no pueden llegar a todos nuestros vasos sanguíneos (por ejemplo, no pueden acceder a los capilares) y aún los investigadores se encuentran trabajando en cómo instalar pequeñísimas cámaras en estos robots. No obstante esto, quizás en un futuro no muy lejano no necesitemos recurrir a cirugías o medicamentos tan frecuentes, bastará con introducir unos cuantos robots.
Al estilo de las series futuristas investigadores Israelíes de la Universidad Tel Aviv han demostrado la utilización de un nuevo láser destinado al tratamiento de heridas que serviría como reemplazo a las suturas tradicionales y de paso nos recuerda que los láseres pueden ser aplicados en beneficio del hombre y no sólo como armas que nos harán desear la muerte.
Este sistema requiere de un sumo cuidado en la potencia y temperatura del rayo láser, pero beneficia a los pacientes con curaciones más rápidas, con menos complicaciones y que desarrollan menos y más leves cicatrices.
La utilización de láser no es ninguna novedad en el tratamiento de heridas, de modo que ya existen escalpelos láser de punto cuántico y otras herramientas similares, pero hasta ahora no habíamos visto ninguna tecnología como la que hoy les presentamos, con efectos positivos comprobados en pacientes reales y prometiendo cambiar los actuales tratamientos médicos.
Con mucho esfuerzo y gran expectación por parte de la comunidad Cristiana y Judía, un grupo de científicos israelíes han comenzado el proceso de digitalizar una serie de rollos encontrados en unas cuevas cerca del Mar Muerto en 1947.
Los pergaminos dan a conocer eventos que esclarecen ciertos aspectos de la vida de los judíos y los primeros cristianos en la época de Jesucristo. Corresponden a las copias más antiguas de la Biblia hebrea e incluyen textos laicos que datan del siglo III antes de Cristo y llegan hasta el primer siglo d.C.
Usando cámaras de precisión y focos especiales que no emiten calor ni rayos ultravioletas, los científicos han podido descifrar secciones y letras invisibles al ojo humano.
Ya han tomado 4.000 fotografías de unos 9.000 fragmentos que componen los 900 rollos que se encuentran en exposición permanente en el Museo de Israel. Se estima que el proyecto lleve más de dos años en completar.
Una vez que el proceso se complete, estará disponible públicamente para que el mundo pueda disfrutar de un trozo de historia… al igual que con los documentos de Darwin recientemente publicados en línea.