Recientemente Japón e India han unido fuerzas para la investigación del espacio, a través de un proyecto conjunto en el que India construirá un satélite en el que será albergado un laboratorio espacial en el que se investigará el crecimiento de algas en el espacio. En orden a analizar, entre otras cosas, el proceso de fotosíntesis en el espacio.
El satélite será lanzado en el mes de octubre y orbitará por cerca de una semana a una altitud de 600 kilómetros. Así la Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa (JAXA) complementará la serie de experimentos que realiza en la Estación Espacial Internacional y la Organización de Investigación Espacial India, obtendrá mayor experiencia, know how y participación en investigaciones de este nivel.
Por otro lado, estamos en precedencia del primer acuerdo de cooperación en investigación espacial entre estas dos potencias asiáticas, esperemos que no sea la última vez que esto se dé y que estemos ad portas de un acuerdo de cooperación relativamente permanente.
Muchos desarrollos científicos han costado sangre, sudor y lagrimas; pero también hay otros avances que tienen tránsitos más benignos, como es el caso de una suerte de astronautas de dormitorio. Un grupo de personas que participando de un estudio de la NASA, que busca determinar los efectos a largo plazo de la microgravedad en el cuerpo humano.
En este estudio, los participantes debían pasar todo el día acostados e inclunados; obligados a entretenerse leyendo, viendo televisión, navegando en internet, jugando videojuegos a cambio de no despreciables USD$160 por día.
El estudio ya se encuentra en sus fases finales y ya hay algunas respuestas relativas al efecto de la microgravedad, pero aún no se han concluido todos los informes, que en un futuro podrían ayudar bastante para la planificación y realización de largos viajes espaciales tripulados.
¿Que resulta de un programa japones y un concurso para que su audiencia envíe pruebas espaciales a su astronauta nacional, Koichi Wakata (el mismo de la ropa interior espacial)? Un vídeo que mezcla en 66 segundos el humor de los japoneses, el fenómeno de gravedad cero y la literatura histórica. Imperdible.
Nat Geo no solo manda pelotudos al desierto, sino que también al espacio – o al menos a ambientes en gravedad cero.
Para celebrar la semana del espacio, encargaron a la agencia Brothers and Sisters unas cortinas ad-hoc a la programación espacial especial. Como ven en el video, 14 personas se subieron a un avión especial que realiza un vuelo parabólico (misma técnica usada por la NASA para entrenar a sus astronautas) y filmaron las cortinas cada vez que se alcanzaba la gravedad cero. Divertido ver el backstage de estas cortinas que se ven tan mínimas y simples.
Si te animas, puedes reservar un vuelo en estos aviones en Zero G.