Windows 8 sería un riesgo de seguridad según el gobierno alemán

Expertos de IT aseguran que el sistema operativo de Microsoft permitiría espionaje de agencias gubernamentales gracias a una puerta trasera. Linux podría ser la solución.

Profesionales de IT en Alemania han advertido que Windows 8 es un riesgo de seguridad para el gobierno y todas las instituciones que lo utilicen. ¿La razón? El sistema operativo de Microsoft cuenta con una puerta trasera (o backdoor) que facilitaría el espionaje para organismos como la NSA.

Curiosamente lo que los expertos en IT consideran como debilidad es algo que ha estado desde hace varios años en nuestros equipos: Trusted Computing (TC, o computación confiable) una tecnología que permite qué se puede y no se puede hacer con tu computadora.

Si bien la TC asegura proteger al usuario contra males que podrían afectar al computador, lo cierto es que el sistema realiza un control de las actividades del usuario e impide que haga algo que no esté permitido por las compañías que lo implementaron. Su uso ha sido ampliamente criticado por personalidades como Richard Stallman, quien lo ha bautizado como "Computación Traidora".

La computación confiable funciona en conjunto con un chip especial llamado Trusted Platform Module (TPM). De acuerdo a los alemanes, la segunda versión del TPM permitiría que las compañías determinaran que software no puedes ejecutar y deshabilitarlo de manera remota, lo que abre la puerta a que seas espiado por terceros, por ejemplo, las agencias de seguridad gubernamentales.

Empresas como Intel, AMD, Dell o Microsoft tienen planes de seguir implementando esta tecnología, aunque la empresa de Redmond ya dijo que para evitarla es mejor comprar un equipo que no haga uso de este estándar. A partir de enero del 2015, el TPM 2.0 será obligatorio en todos los dispositivos con Windows certificados.

Una vez que compras un computador con TPM 2.0 este se activa al encender el equipo y no es opcional, por lo que el usuario no podrá librarse de el. Al parecer una opción para librarse de esto sería usar Linux, algo que ya hace el gobierno de Munich.

Link: Zeit Online

powered byDisqus