El review al Tesla Model S que tiene a Elon Musk enojado con The New York Times

Un periodista realizó un review donde afirmaba que el automóvil fallaba al estimar lo que le quedaba de autonomía.

Elon Musk, el multimillonario detrás de PayPal y SpaceX, también tiene una fábrica de automóviles eléctricos en Estados Unidos llamada Tesla Motors, cuyo producto estrella es el Tesla Model S que revisamos hace algún tiempo, el primer sedán premium diseñado para aprovechar al máximo las bondades de un motor eléctrico por sobre el método tradicional de quemar petróleo.

El asunto es que en un review realizado por  para el periódico The New York Times, el periodista denunció que el Model S no logró estimar correctamente lo que le quedaba de autonomía con la carga de sus baterías eléctricas. Mientras el automóvil afirmaba que le quedaba suficiente energía para recorrer 127 kilómetros, realmente sólo tenía energía para 96 kilómetros más, por lo que debió pedir ayuda para remolcar el automóvil a una superestación de carga cercana.

Sin embargo, Elon Musk no le creyó al periodista, y argumentando que ya una vez --en el programa de televisión británico Top Gear-- intentaron engañarlo para dejar mal parado a su automóvil, el millonario aplicó como política de la empresa que el auto que le prestaban a los medios registrara internamente prácticamente todo lo que se puede registrar.

Esto terminó con que en un post en la página web de la empresa, Musk presentó todos los registros internos (o logs) del automóvil respecto a la velocidad, al consumo energético, a la carga de las baterías y su rendimiento, a la temperatura interna, etcétera, argumentando con estos datos que Broder falsificó datos para en su review con la intención de menospreciar al auto eléctrico.

Por ejemplo, en el siguiente gráfico Musk afirma que el periodista, al acercarse a la superestación de recarga en Milford, Connecticut, se dedicó a gastar la carga que le quedaba a la batería manejando --probablemente-- al interior de un estacionamiento durante unos cinco minutos.

El argumento de Musk también pasa por el hecho de que el periodista afirmó muchos otros detalles en la descripción de su paseo que no concuerdan con los registros internos del automóvil. Cosas pequeñas, como subir la temperatura interior cuando afirmó en el artículo que la bajó, ir mas rápido que lo reportado, recargar muy poco el auto en una superestación, etcétera.

Lo más probable es que el New York Times emita alguna respuesta ante los datos expuestos por Elon Musk en poco tiempo más. Esto también nos lleva a preguntarnos si es necesario que los autos del futuro (pues el Tesla Model S sin duda que lo es) registren tan en detalle absolutamente todo lo que ocurre al interior del automóvil. ¿El automóvil del mañana debe tener prácticamente una caja negra como los aviones o temes que se puede prestar para abusos a tu privacidad?

Links:
-Stalled Out on Tesla’s Electric Highway (The New York Times)
-A Most Peculiar Test Drive (Tesla Motors)
-Tesla publishes Model S driving logs that show The New York Times’ blatant lies (Extremetech)

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