Científicos conectan cerebros de dos ratas para que compartan pensamientos

Ambos roedores pudieron transmitirse instrucciones de cerebro a cerebro.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Duke, encabezados por el neurobiólogo Miguel Nicolelis, lograron conectar los cerebros de dos ratas para permitirles transmitir información entre ambos y cooperar. No es telepatía, pero es lo más cercano que se ha llegado a algo así.

El estudio fue publicado en la revista Scientific Reports y podría ayudar a mejorar el diseño de prótesis controladas con la mente. Y quién sabe, quizás podríamos conectar nuestro cerebro a la máquina como en Matrix en el futuro.

En el experimento, los científicos entrenaron a dos ratas para presionar una o dos palancas cuando se encendía una luz en específico. Luego, conectaron los cerebros de las ratas con electrodos de tamaño minúsculo conectados por un cable. Los electrodos enlazaban las partes de los cerebros de las ratas que procesan las señales motoras.

La rata número 1 fue llamada la "codificadora" mientras que la rata 2 era la "decodificadora". El trabajo de la rata 1 era mirar si se encendía la luz, y presionar la palanca si correspondía. Si lo hacía correctamente, recibía un premio. Mientras tanto, la rata 2 sólo tenía frente a sí una palanca, y no las luces. Su tarea era presionar la palanca de acuerdo a la instrucción que llegaba a su cerebro de parte de la otra rata. 

La rata decodificadora presionó la palanca correctamente el 64% de las veces, llegando a veces incluso al 72% de las veces, mucho mejor que si tratara de presionar la palanca al azar. Para comprobar que esto era un efecto de las señales cerebrales, los investigadores le enviaron a ambas ratas el mismo estímulo, pero desde un computador. Ambas obtuvieron resultados similares.

Otro experimento fue ver si los cerebros de las ratas podrían transmitir información respecto al tacto. Esta vez se les enseñó a los animales a sacar la nariz a través de un agujero, y determinar con ayuda de sus bigotes si la apertura era amplia, o angosta. Si era amplia, debían presionar un botón a su derecha, mientras si era angosto, a la izquierda. Una vez entrenadas, se les conectaron los electrodos. Cuando la rata codificadora tocaba el botón correcto, los científicos grabaron la actividad cerebral en el computador y retransmitieron la señal a la rata decodificadora (que no estaba frente a ningún agujero). Esta eligió el botón correcto entre 60% y 65% de las veces.

Los investigadores luego comenzaron a darle una recompensa extra a la rata codificadora si su socia decodificadora elegía el botón correcto. Debido a que el roedor realmente quería el premio adicional, intentaría hacer mejor la tarea, lo que refinó la señal cerebral.

Los científicos trataron de llevar esto al siguiente nivel transmitiendo las señales cerebrales desde Estados Unidos a un laboratorio en Brasil, donde las ratas brasileñas obtuvieron resultados cercanos al experimento original.

En el tiempo en que se entrenó a las ratas a usar sus bigotes para el experimento, los investigadores descubrieron que había un patrón distintivo en el cerebro del roedor cuando los bigotes del animal tocaban algo. Después de tener a ambas ratas conectadas suficiente tiempo, cuando algo tocaba los bigotes de la rata 1, la rata 2 mostraba la misma actividad cerebral de respuesta, aunque sus bigotes no hubiesen tocado nada.

No es posible decir qué es lo que están sintiendo las ratas - si sienten que los bigotes de la otra rata son como los propios, por ejemplo - porque los animales no pueden contarnos. Pero al menos se puede observar su comportamiento para extraer conclusiones.

Link: Two Rats Communicate Brain to Brain (Discovery)

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