Columna: Mes innovación

Durante todo noviembre hay en Santiago de Chile y sus regiones un extenso programa de seminarios, charlas, talleres, celebraciones y un sinfín de actividades para celebrar el emprendimiento.

En noviembre de 2012, se celebra por cuarto año consecutivo en todo el mundo una nueva versión de la “Global Entrepreneurship Week” o “Semana del Emprendimiento y la Innovación Global”. En Chile, en vista de que 2012 es el año del emprendimiento, la conmemoración se extenderá un mes completo. Durante todo noviembre hay en Santiago de Chile y sus regiones un extenso programa de seminarios, charlas, talleres, celebraciones y un sinfín de actividades para celebrar el emprendimiento. Los hay para todos los gustos: en Santiago, en regiones, al aire libre, pagados, gratis, sociales, competitivos, etc.

Eventos más, eventos menos (y conste que nosotros también ofreceremos una nutrida parrilla!) nos parece que este mes es también buen momento para, en medio de tanta celebración, volver a las raíces y recordar que para innovar se necesita más espíritu que dólares.

Es cierto, el mundo tech está más competitivo que nunca. Silicon Valley todavía ejerce una influencia difícil de contrarrestar. También cierto, y más doloroso aún, es que algunos polos de innovación chocan con burocracias y legislaciones poco flexibles que no tienen cómo ir al mismo paso que la creatividad de un emprendedor. Todo esto es cierto, pero no es más cierto que el hecho de que cada día sabemos de más y más oportunidades –públicas y privadas- que nacen para apoyar emprendedores. Son oportunidades que se gestan por gente convencida de que apoyar emprendedores es el camino para una sociedad con nuevas economías colaborativas, rápidas, asentadas en el mérito y la diversidad de sus actores. Si quieres innovar hoy, hay muchos más actores dispuestos a ayudarte que los que habrías encontrado hace 10 o 15 años.

Y ojo, que no necesariamente nos estamos refiriendo a ayuda monetaria. Si hay algo que hemos visto en Start-Up Chile, es que los emprendedores más realizados valoran más los consejos y redes que han logrado con sus pares, que el capital semilla que les aporta un fondo. Ninguno niega la importancia de tener lo básico para vivir, pero son muchos los que optan por el “bootstrapping” que en buen chileno significa reducir tus costos todo lo que puedas y dilatar la llegada de un inversionista para mejorar, mejorar y mejorar tu producto. Innovar sin mayores ataduras, concentrándose en lo que importa: ofrecer soluciones que mejoren la vida de millones de personas. Para eso no se necesita una abultada cuenta bancaria, ni un título, ni mucha infraestructura. Se necesita decisión.

Este mes grafica el cambio que está viviendo Chile, un cambio underground que viene desde lo más profundo de los que creen en el emprendimiento. Este mes viviremos una serie de actividades que inspirarán y ayudarán a que tengamos más personas haciendo cosas. Basta de pensar, basta de planificar, llego el momento. Para cambiar el mundo se necesitan ganas y trabajo, el resto son excusas.

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