Sondas Viking habrían encontrado compuestos orgánicos en Marte hace décadas

En el año 1975 la NASA materializó uno de sus proyectos más ambiciosos y costosos: el programa Viking, consistente en el envío a Marte de dos sondas (Viking I y II).

Ambas estaban diseñadas de tal manera que al llegar al planeta rojo se dividieras en dos. Por un lado quedaba un orbitador (encargado de las comunicaciones y obtener fotografías) y una sonda de aterrizaje (cargada de instrumental destinado a realizar un profundo estudio biológico en la superficie).

Ambas sondas llegaron a Marte un año después, tal como estaba programado, logrando separarse de manera exitosa sus correspondientes aterrizadores que pudieron descender hasta la superficie marciana iniciando su extenso plan de trabajo.

Las pruebas biológicas realizadas dentro del proyecto Viking consistieron en la toma de muestras del suelo, posteriormente fueron calentadas con la finalidad de evaporar las moléculas orgánicas del terreno y se analizaron los gases y vapores que resultaron por medio de cromatografía de gas y espectrometría de masas.

Si bien los resultados de dichos exámenes dieron como resultado la existencia de clorohidrocarburos en los dos lugares donde descendieron las sondas, ambos fueron descartados debido a que se sería producto de la contaminación terrestre.

En el año 2008 la sonda Phoenix descubrió perclorato en el suelo de Marte, dicho componente es un potente oxidante que tiene la particularidad de quemar compuestos orgánicos.

Con este nuevo dato en la mano un grupo de científicos de la Ciudad Universitaria en Ciudad de México y la División de Ciencia Espacial de la NASA se organizaron para realizar una serie de pruebas sobre los suelos del Desierto de Atacama en Chile (debido a su reconocido parecido con el suelo marciano).

El resultado de dichas pruebas no pudo ser más sorprendente: cuando las muestras de suelo que contenían carbono orgánico eran mezcladas con el perclorato de magnesio y eran calentadas (simulando los experimentos realizados por las sondas Viking), se obtenía el mismo tipo de combustión de clorohidrocarburos que había sido registrado en Marte pero que había sido descartado por considerarse resultante de la contaminación.

Posteriormente los investigadores se dieron el trabajo de re-interpretar los resultados obtenidos por ambas Viking, obteniendo que en el primer lugar de aterrizaje las muestras obtenidas contenían de 1,5 a 6,5 ppm de carbono orgánico; mientras que en el segundo lugar de aterrizaje las muestras contendrían de 0,7 a 2,6 ppm.

Si bien los investigadores advierten que la presencia de material orgánico no es una prueba de la existencia de vida en Marte (incluso en épocas pasadas), esperan poder corroborar sus resultados en la próxima misión que la NASA enviará a Marte en noviembre de este año. Dicha misión tiene por objetivo buscar nuevos compuestos orgánicos y químicos en Marte.

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